Solana (SOL) comenzó febrero en un estado de presión evidente: el precio ha caído casi un 30% en los últimos 30 días y todavía oscila dentro de un canal bajista que se debilita cada vez más. Cuando la confianza de los inversores a largo plazo se desvanece, el precio continúa deslizando hacia el borde inferior de esta estructura.
En cuanto a los datos on-chain, la imagen también muestra que la actividad en la red ha disminuido significativamente, con menos transacciones y menor participación de los usuarios. Esto refuerza la percepción de que el interés en Solana está decayendo, lo que podría presagiar una mayor caída si no hay un cambio en las condiciones del mercado.

*El gráfico muestra la tendencia bajista en los últimos meses, con una resistencia clave en torno a los 40 dólares.*
Además, los indicadores técnicos sugieren que el activo está en una zona de sobreventa, pero aún no hay señales claras de una reversión inminente. La estructura actual indica que, si el precio rompe el soporte en torno a los 20 dólares, podría continuar su descenso hacia niveles más bajos.
Por otro lado, algunos analistas consideran que una recuperación podría ocurrir si se logra estabilizar el mercado y recuperar la confianza de los inversores a largo plazo. Sin embargo, la situación actual requiere cautela y una vigilancia constante de los movimientos del mercado y los datos on-chain.