Durante el último año, los metales preciosos mostraron rendimientos variables, con la plata superando significativamente al oro. Mientras que el oro subió aproximadamente un 85-95% hasta casi $5,060, la plata se disparó un 170-190% hasta alrededor de $83, impulsada por una fuerte demanda industrial y restricciones en la oferta. La relación oro-plata cayó, señalando la fortaleza de la plata a pesar de la volatilidad reciente del mercado.