A finales de otoño de 2020, el panorama de las tasas hipotecarias parecía notablemente favorable para los compradores de viviendas y quienes refinanciaban. Con las tasas fijas a 30 y 20 años situadas cómodamente por debajo del 3%, y la opción a 15 años bajando de 2.5%, los prestatarios tenían acceso a algunas de las tasas más competitivas