El mercado del oro está experimentando una fuerte corrección. Después de alcanzar un máximo histórico de 53 veces en enero de 2026, el mercado de metales preciosos se ha vuelto repentinamente a la baja.
Los datos del mercado revelan una realidad impactante: el precio spot del oro en Londres reporta 4665.35 dólares/onza, con una caída del 9.45%, la mayor caída diaria en casi 40 años.
El mercado de la plata también ha sido brutal, cerrando con una caída del 26.77%, a 80.6 dólares/onza, la mayor caída diaria desde 1980. Durante todo enero, el mercado de metales preciosos experimentó una volatilidad extrema, pasando de un máximo histórico cercano a 5600 dólares/onza a una caída abrupta.
01 Gran conmoción en el mercado
La última semana de enero de 2026, el mercado global de metales preciosos vivió una corrección dramática. El precio del oro spot cayó un 9.5% desde su máximo récord de 5596 dólares/onza el 29 de enero, tocando un mínimo intradía de 4404 dólares/onza.
Los datos de las operaciones muestran que los futuros de oro de febrero en EE. UU. sufrieron una caída aún mayor del 11.4%, alcanzando un mínimo intradía de 4700 dólares/onza.
La magnitud y rapidez de esta corrección son inusuales. En enero, el oro aún subió más del 12%, continuando una tendencia alcista de seis meses consecutivos. Esta volatilidad extrema refleja la rápida transición del mercado de la euforia al pánico, haciendo de enero el mes más turbulento en la historia de los metales preciosos.
02 Factores desencadenantes
Esta gran corrección en el precio del oro no se debe a un solo factor, sino a la interacción de múltiples fuerzas.
El detonante más directo fue un posible cambio en la dirección del liderazgo de la Reserva Federal. El 30 de enero, Kevin Woor fue nominado como el próximo presidente de la Fed.
Woor aboga por reducir el tamaño del balance y mantiene una postura cautelosa respecto a políticas de flexibilización. El mercado interpretó esto como una señal relativamente “halcón”, alterando las expectativas de los inversores sobre la futura política de la Fed.
En el nivel de operaciones, la presión por realizar ganancias fue un factor importante que impulsó las ventas. En enero, el oro subió hasta un 20% en un solo mes, fortaleciendo significativamente el impulso de los inversores para tomar beneficios.
03 Reacciones en cadena
Las reacciones en cadena en el mercado de metales preciosos no se limitaron al oro. La plata mostró una caída aún más severa, desplomándose un 27.7% desde su máximo de 121.48 dólares/onza la semana pasada, cerrando en 80.6 dólares/onza.
La volatilidad del mercado incluso se transmitió a las operaciones físicas de oro. Los comerciantes en el mercado de Shuibei en Shenzhen optaron por mantener sus inventarios sin vender tras la caída de precios.
Algunos comerciantes indicaron que actualmente los lingotes de oro “se venden por orden de llegada”, ya que “no hay muchas existencias”. Un comerciante en Shuibei señaló que desde el 30 de enero, los proveedores de oro han estado vendiendo muy poco.
04 Perspectiva institucional
Frente a esta gran conmoción, las principales instituciones financieras ofrecieron análisis desde diferentes perspectivas. Los analistas de UBS mantienen una postura optimista, pronosticando que el oro podría alcanzar los 6200 dólares en marzo y terminar el año en 5900 dólares.
JPMorgan, por su parte, es aún más optimista, y en un informe predice que, debido a la fuerte demanda de bancos centrales e inversores, el precio del oro podría llegar a 6300 dólares por onza a fin de año.
Suki Cooper, directora global de investigación de materias primas en Standard Chartered Bank, considera que la corrección del mercado ya era esperada y que múltiples factores han provocado la toma de beneficios. El economista jefe de Dongwu Securities, Lu Zhe, analiza que esta caída en los metales preciosos se debe en gran parte a la volatilidad que acompaña a las rápidas subidas de los activos y a la limpieza de posiciones comerciales.
05 Lógica profunda
Los factores fundamentales que impulsan la tendencia a largo plazo del oro en esencia no han cambiado. Los factores estructurales que sustentan este ciclo alcista incluyen la desdolarización, los riesgos geopolíticos globales y las compras de oro por parte de los bancos centrales.
Según la Asociación Mundial del Oro, en 2025, las compras de oro por parte de los bancos centrales alcanzaron las 863 toneladas, manteniéndose en niveles históricos altos. Esto continúa la tendencia de alta en la demanda, tras las 1136 toneladas compradas en 2022, la cifra más alta desde 1967.
Detrás de la ola de compras de oro de los bancos centrales hay una percepción de inestabilidad en el sistema crediticio dominado por el dólar y una demanda de sustitución. Yang Chao, analista de Galaxy Securities, señala que los factores de impacto a largo plazo en este ciclo alcista incluyen las compras de oro por parte de bancos centrales, la debilidad del dólar, la reconfiguración del sistema monetario global y la reestructuración del orden mundial, que reflejan cambios en las estrategias de asignación a largo plazo.
06 Perspectivas del mercado
A corto plazo, el mercado del oro podría entrar en una fase de oscilaciones amplias. Los analistas creen que, tras la corrección, el oro volverá a iniciar una nueva tendencia alcista.
Desde la perspectiva de la historia, la subida del precio del oro y la volatilidad suelen ir de la mano. Esta corrección se ve como un enfriamiento voluntario del mercado tras un sobrecalentamiento en la tendencia alcista del oro, ayudando a liberar el exceso de entusiasmo y a preparar el terreno para una recuperación futura.
De cara a la próxima semana, el mercado estará atento a una serie de datos económicos que podrían influir en el precio del oro: el PMI manufacturero ISM del lunes, las vacantes de empleo JOLTS del martes, el empleo ADP y el PMI de servicios ISM del miércoles, las declaraciones del Banco de Inglaterra y del Banco Central Europeo y las solicitudes de subsidio por desempleo en EE. UU. del jueves, y el informe de empleo no agrícola y la encuesta de confianza del consumidor del viernes.
Estos datos ofrecerán pistas importantes sobre la salud de la economía estadounidense y la dirección de la política de la Fed.
07 Lecciones para el mercado de criptomonedas
La fuerte volatilidad en el mercado del oro ofrece importantes enseñanzas para los inversores en criptomonedas. Recientemente, el precio de Bitcoin ha caído a su nivel más bajo desde el impacto arancelario del año pasado, y su reputación como “oro digital” se está desmoronando lentamente.
Los defensores de las criptomonedas han promovido durante mucho tiempo a Bitcoin como “oro digital”, una equivalencia virtual a los metales preciosos. Pimco, en su director general Pramol Dhawan, señala que la narrativa del “oro digital” de Bitcoin ya no existe, y que su caída en precio indica que no se trata de “una revolución monetaria”.
Este ajuste en el mercado del oro revela que todos los activos considerados “refugio” enfrentan desafíos similares: no solo están impulsados por los fundamentos, sino que también son susceptibles a la amplificación de las emociones del mercado y los cambios en las políticas macroeconómicas.
El oro y las criptomonedas no son simplemente sustitutos, sino que oscilan entre una relación altamente correlacionada y una relación inversa, dependiendo de la narrativa macro dominante.
Perspectivas futuras
El lunes (2 de febrero), en la apertura de Asia, el oro y la plata abrieron a la baja y continuaron cayendo, con el oro spot cayendo más del 3% en un momento, tocando un mínimo de 4404 dólares/onza. Con la fuerte volatilidad en el mercado global de metales preciosos, en el mercado físico de oro en Shenzhen surgió un fenómeno interesante: cuando se preguntó si alguien estaba “comprando en la caída”, algunos comerciantes dijeron que todavía hay compradores, porque “esperan a largo plazo en el precio del oro”.
Por otro lado, en el mercado de criptomonedas, cuando el precio del oro comenzó a desplomarse, el precio de Bitcoin ya había caído a su nivel más bajo desde el impacto arancelario del año pasado, y su reputación como “oro digital” se está desmoronando lentamente.
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¿Por qué cayó el precio del oro? La mayor caída en un solo día en casi 40 años, ¿hacia dónde se dirige el precio del oro en el futuro?
El mercado del oro está experimentando una fuerte corrección. Después de alcanzar un máximo histórico de 53 veces en enero de 2026, el mercado de metales preciosos se ha vuelto repentinamente a la baja.
Los datos del mercado revelan una realidad impactante: el precio spot del oro en Londres reporta 4665.35 dólares/onza, con una caída del 9.45%, la mayor caída diaria en casi 40 años.
El mercado de la plata también ha sido brutal, cerrando con una caída del 26.77%, a 80.6 dólares/onza, la mayor caída diaria desde 1980. Durante todo enero, el mercado de metales preciosos experimentó una volatilidad extrema, pasando de un máximo histórico cercano a 5600 dólares/onza a una caída abrupta.
01 Gran conmoción en el mercado
La última semana de enero de 2026, el mercado global de metales preciosos vivió una corrección dramática. El precio del oro spot cayó un 9.5% desde su máximo récord de 5596 dólares/onza el 29 de enero, tocando un mínimo intradía de 4404 dólares/onza.
Los datos de las operaciones muestran que los futuros de oro de febrero en EE. UU. sufrieron una caída aún mayor del 11.4%, alcanzando un mínimo intradía de 4700 dólares/onza.
La magnitud y rapidez de esta corrección son inusuales. En enero, el oro aún subió más del 12%, continuando una tendencia alcista de seis meses consecutivos. Esta volatilidad extrema refleja la rápida transición del mercado de la euforia al pánico, haciendo de enero el mes más turbulento en la historia de los metales preciosos.
02 Factores desencadenantes
Esta gran corrección en el precio del oro no se debe a un solo factor, sino a la interacción de múltiples fuerzas.
El detonante más directo fue un posible cambio en la dirección del liderazgo de la Reserva Federal. El 30 de enero, Kevin Woor fue nominado como el próximo presidente de la Fed.
Woor aboga por reducir el tamaño del balance y mantiene una postura cautelosa respecto a políticas de flexibilización. El mercado interpretó esto como una señal relativamente “halcón”, alterando las expectativas de los inversores sobre la futura política de la Fed.
En el nivel de operaciones, la presión por realizar ganancias fue un factor importante que impulsó las ventas. En enero, el oro subió hasta un 20% en un solo mes, fortaleciendo significativamente el impulso de los inversores para tomar beneficios.
03 Reacciones en cadena
Las reacciones en cadena en el mercado de metales preciosos no se limitaron al oro. La plata mostró una caída aún más severa, desplomándose un 27.7% desde su máximo de 121.48 dólares/onza la semana pasada, cerrando en 80.6 dólares/onza.
La volatilidad del mercado incluso se transmitió a las operaciones físicas de oro. Los comerciantes en el mercado de Shuibei en Shenzhen optaron por mantener sus inventarios sin vender tras la caída de precios.
Algunos comerciantes indicaron que actualmente los lingotes de oro “se venden por orden de llegada”, ya que “no hay muchas existencias”. Un comerciante en Shuibei señaló que desde el 30 de enero, los proveedores de oro han estado vendiendo muy poco.
04 Perspectiva institucional
Frente a esta gran conmoción, las principales instituciones financieras ofrecieron análisis desde diferentes perspectivas. Los analistas de UBS mantienen una postura optimista, pronosticando que el oro podría alcanzar los 6200 dólares en marzo y terminar el año en 5900 dólares.
JPMorgan, por su parte, es aún más optimista, y en un informe predice que, debido a la fuerte demanda de bancos centrales e inversores, el precio del oro podría llegar a 6300 dólares por onza a fin de año.
Suki Cooper, directora global de investigación de materias primas en Standard Chartered Bank, considera que la corrección del mercado ya era esperada y que múltiples factores han provocado la toma de beneficios. El economista jefe de Dongwu Securities, Lu Zhe, analiza que esta caída en los metales preciosos se debe en gran parte a la volatilidad que acompaña a las rápidas subidas de los activos y a la limpieza de posiciones comerciales.
05 Lógica profunda
Los factores fundamentales que impulsan la tendencia a largo plazo del oro en esencia no han cambiado. Los factores estructurales que sustentan este ciclo alcista incluyen la desdolarización, los riesgos geopolíticos globales y las compras de oro por parte de los bancos centrales.
Según la Asociación Mundial del Oro, en 2025, las compras de oro por parte de los bancos centrales alcanzaron las 863 toneladas, manteniéndose en niveles históricos altos. Esto continúa la tendencia de alta en la demanda, tras las 1136 toneladas compradas en 2022, la cifra más alta desde 1967.
Detrás de la ola de compras de oro de los bancos centrales hay una percepción de inestabilidad en el sistema crediticio dominado por el dólar y una demanda de sustitución. Yang Chao, analista de Galaxy Securities, señala que los factores de impacto a largo plazo en este ciclo alcista incluyen las compras de oro por parte de bancos centrales, la debilidad del dólar, la reconfiguración del sistema monetario global y la reestructuración del orden mundial, que reflejan cambios en las estrategias de asignación a largo plazo.
06 Perspectivas del mercado
A corto plazo, el mercado del oro podría entrar en una fase de oscilaciones amplias. Los analistas creen que, tras la corrección, el oro volverá a iniciar una nueva tendencia alcista.
Desde la perspectiva de la historia, la subida del precio del oro y la volatilidad suelen ir de la mano. Esta corrección se ve como un enfriamiento voluntario del mercado tras un sobrecalentamiento en la tendencia alcista del oro, ayudando a liberar el exceso de entusiasmo y a preparar el terreno para una recuperación futura.
De cara a la próxima semana, el mercado estará atento a una serie de datos económicos que podrían influir en el precio del oro: el PMI manufacturero ISM del lunes, las vacantes de empleo JOLTS del martes, el empleo ADP y el PMI de servicios ISM del miércoles, las declaraciones del Banco de Inglaterra y del Banco Central Europeo y las solicitudes de subsidio por desempleo en EE. UU. del jueves, y el informe de empleo no agrícola y la encuesta de confianza del consumidor del viernes.
Estos datos ofrecerán pistas importantes sobre la salud de la economía estadounidense y la dirección de la política de la Fed.
07 Lecciones para el mercado de criptomonedas
La fuerte volatilidad en el mercado del oro ofrece importantes enseñanzas para los inversores en criptomonedas. Recientemente, el precio de Bitcoin ha caído a su nivel más bajo desde el impacto arancelario del año pasado, y su reputación como “oro digital” se está desmoronando lentamente.
Los defensores de las criptomonedas han promovido durante mucho tiempo a Bitcoin como “oro digital”, una equivalencia virtual a los metales preciosos. Pimco, en su director general Pramol Dhawan, señala que la narrativa del “oro digital” de Bitcoin ya no existe, y que su caída en precio indica que no se trata de “una revolución monetaria”.
Este ajuste en el mercado del oro revela que todos los activos considerados “refugio” enfrentan desafíos similares: no solo están impulsados por los fundamentos, sino que también son susceptibles a la amplificación de las emociones del mercado y los cambios en las políticas macroeconómicas.
El oro y las criptomonedas no son simplemente sustitutos, sino que oscilan entre una relación altamente correlacionada y una relación inversa, dependiendo de la narrativa macro dominante.
Perspectivas futuras
El lunes (2 de febrero), en la apertura de Asia, el oro y la plata abrieron a la baja y continuaron cayendo, con el oro spot cayendo más del 3% en un momento, tocando un mínimo de 4404 dólares/onza. Con la fuerte volatilidad en el mercado global de metales preciosos, en el mercado físico de oro en Shenzhen surgió un fenómeno interesante: cuando se preguntó si alguien estaba “comprando en la caída”, algunos comerciantes dijeron que todavía hay compradores, porque “esperan a largo plazo en el precio del oro”.
Por otro lado, en el mercado de criptomonedas, cuando el precio del oro comenzó a desplomarse, el precio de Bitcoin ya había caído a su nivel más bajo desde el impacto arancelario del año pasado, y su reputación como “oro digital” se está desmoronando lentamente.