La industria de servicios financieros está experimentando un cambio fundamental. La infraestructura bancaria tradicional, construida en torno a operaciones en horario laboral y sistemas heredados, se está convirtiendo cada vez más en un cuello de botella para las instituciones modernas que gestionan flujos masivos de activos. Ahora, el banco custodio más grande del mundo está dando un paso decisivo hacia la liquidación basada en blockchain, señalando una transformación en toda la industria hacia un procesamiento de transacciones 24/7.
BNY Mellon, que supervisa cerca de 58 billones de dólares en activos, ha lanzado oficialmente una nueva plataforma que permite a los clientes institucionales liquidar depósitos bancarios directamente en una blockchain. Esta iniciativa representa mucho más que una actualización tecnológica—refleja un reconocimiento más amplio de que las vías digitales son esenciales para la infraestructura financiera del mañana.
Por qué los bancos están adoptando la liquidación en blockchain
Durante décadas, las finanzas institucionales han operado dentro de restricciones rígidas. Los movimientos de colaterales, ajustes de margen y transferencias de fondos han estado bloqueados en horarios bancarios tradicionales. Esta limitación artificial genera fricciones operativas y mantiene el capital innecesariamente atado.
El cambio hacia depósitos tokenizados aborda este problema fundamental. Al convertir las reclamaciones de depósitos en entradas basadas en blockchain, las instituciones pueden ejecutar transacciones las 24 horas sin esperar las ventanas de liquidación tradicionales. Lo que antes tomaba días ahora puede suceder en minutos, y lo que requería coordinación en horario laboral puede operar de forma autónoma.
Esta no es una innovación aislada—refleja hacia dónde se dirige todo el ecosistema financiero. Las instituciones reconocen cada vez más que las blockchains permissionadas, operadas bajo marcos estrictos de cumplimiento, ofrecen la fiabilidad que necesitan sin sacrificar la supervisión regulatoria.
Plataforma de activos digitales de BNY Mellon: depósitos tokenizados ya en funcionamiento
La plataforma de activos digitales recién lanzada por BNY representa una implementación madura de esta visión. Los clientes institucionales ahora pueden representar sus reclamaciones de depósitos existentes como entradas en la cadena, creando lo que equivale a una vía financiera paralela que corre junto a la infraestructura bancaria tradicional.
La plataforma opera en una blockchain privada controlada y gobernada por los marcos establecidos de gestión de riesgos, cumplimiento y control de BNY. Es crucial que BNY siga manteniendo los saldos bancarios reales en registros tradicionales, asegurando que los requisitos regulatorios se cumplan en su totalidad. Este enfoque híbrido—interfaz en blockchain con confirmación en sistemas tradicionales—demuestra cómo las instituciones pueden adoptar la tecnología blockchain sin comprometer la alineación regulatoria.
Según Carolyn Weinberg, directora de producto e innovación de BNY, los depósitos tokenizados “nos brindan la oportunidad de extender nuestros depósitos bancarios de confianza a vías digitales—permitiendo a los clientes operar con mayor rapidez en colaterales, márgenes y pagos, dentro de un marco diseñado para escalar, resiliencia y cumplimiento regulatorio.”
Mejorando la eficiencia en colaterales y márgenes
El impacto en el mundo real se hace evidente en casos específicos. La gestión de colaterales—la práctica de asegurar préstamos y posiciones en derivados con reservas de activos—históricamente ha implicado coordinación manual y retrasos en la liquidación. De manera similar, los requisitos de margen para posiciones apalancadas requieren ajustes rápidos que los sistemas heredados luchan por ejecutar eficientemente.
Con depósitos tokenizados, estos flujos de trabajo se vuelven más ágiles. Un cliente que necesita aportar colateral adicional puede hacerlo de forma instantánea. Las llamadas de margen pueden ejecutarse y liquidarse sin retrasos. Los movimientos de fondos que antes requerían comunicación de ida y vuelta entre múltiples sistemas ahora ocurren de forma autónoma mediante contratos inteligentes.
Para los inversores institucionales que gestionan carteras complejas, esta capacidad se traduce directamente en menores costos operativos, menor bloqueo de capital y mejor gestión del riesgo.
Un movimiento creciente en la industria
BNY Mellon no está solo en reconocer esta oportunidad. JPMorgan introdujo su token JPMD en la blockchain Base de Coinbase el año pasado, demostrando que incluso los bancos de inversión más grandes del mundo ven la liquidación tokenizada como una infraestructura esencial. Mientras tanto, nueve bancos europeos están colaborando para desarrollar una stablecoin en euros compatible con MiCA, lo que indica que este cambio trasciende instituciones y geografías.
La convergencia es inconfundible: las principales instituciones financieras se están moviendo colectivamente desde los sistemas de liquidación heredados hacia alternativas basadas en blockchain. Cada implementación está adaptada a su propio entorno regulatorio y marco de riesgos, pero la tendencia subyacente es constante.
Qué significa esto para las finanzas institucionales
El lanzamiento de la plataforma de depósitos tokenizados de BNY marca un punto de inflexión. Demuestra que la liquidación en blockchain ya no es experimental o teórica—es una realidad operativa en las instituciones custodias más grandes del mundo. A medida que más clientes migran a estas plataformas, la infraestructura de liquidación tradicional enfrentará una presión creciente para modernizarse o arriesgarse a perder negocios institucionales.
Para los clientes, los beneficios son tangibles: ejecución más rápida, menor fricción operativa y la capacidad de optimizar la eficiencia del capital. Para las instituciones financieras, el cambio representa tanto una necesidad competitiva como una reinvención fundamental de cómo puede funcionar la infraestructura de los mercados de capital en un mundo financiero siempre activo.
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Los gigantes bancarios mundiales pioneros en la liquidación con blockchain mientras BNY Mellon lanza la tokenización de depósitos institucionales
La industria de servicios financieros está experimentando un cambio fundamental. La infraestructura bancaria tradicional, construida en torno a operaciones en horario laboral y sistemas heredados, se está convirtiendo cada vez más en un cuello de botella para las instituciones modernas que gestionan flujos masivos de activos. Ahora, el banco custodio más grande del mundo está dando un paso decisivo hacia la liquidación basada en blockchain, señalando una transformación en toda la industria hacia un procesamiento de transacciones 24/7.
BNY Mellon, que supervisa cerca de 58 billones de dólares en activos, ha lanzado oficialmente una nueva plataforma que permite a los clientes institucionales liquidar depósitos bancarios directamente en una blockchain. Esta iniciativa representa mucho más que una actualización tecnológica—refleja un reconocimiento más amplio de que las vías digitales son esenciales para la infraestructura financiera del mañana.
Por qué los bancos están adoptando la liquidación en blockchain
Durante décadas, las finanzas institucionales han operado dentro de restricciones rígidas. Los movimientos de colaterales, ajustes de margen y transferencias de fondos han estado bloqueados en horarios bancarios tradicionales. Esta limitación artificial genera fricciones operativas y mantiene el capital innecesariamente atado.
El cambio hacia depósitos tokenizados aborda este problema fundamental. Al convertir las reclamaciones de depósitos en entradas basadas en blockchain, las instituciones pueden ejecutar transacciones las 24 horas sin esperar las ventanas de liquidación tradicionales. Lo que antes tomaba días ahora puede suceder en minutos, y lo que requería coordinación en horario laboral puede operar de forma autónoma.
Esta no es una innovación aislada—refleja hacia dónde se dirige todo el ecosistema financiero. Las instituciones reconocen cada vez más que las blockchains permissionadas, operadas bajo marcos estrictos de cumplimiento, ofrecen la fiabilidad que necesitan sin sacrificar la supervisión regulatoria.
Plataforma de activos digitales de BNY Mellon: depósitos tokenizados ya en funcionamiento
La plataforma de activos digitales recién lanzada por BNY representa una implementación madura de esta visión. Los clientes institucionales ahora pueden representar sus reclamaciones de depósitos existentes como entradas en la cadena, creando lo que equivale a una vía financiera paralela que corre junto a la infraestructura bancaria tradicional.
La plataforma opera en una blockchain privada controlada y gobernada por los marcos establecidos de gestión de riesgos, cumplimiento y control de BNY. Es crucial que BNY siga manteniendo los saldos bancarios reales en registros tradicionales, asegurando que los requisitos regulatorios se cumplan en su totalidad. Este enfoque híbrido—interfaz en blockchain con confirmación en sistemas tradicionales—demuestra cómo las instituciones pueden adoptar la tecnología blockchain sin comprometer la alineación regulatoria.
Según Carolyn Weinberg, directora de producto e innovación de BNY, los depósitos tokenizados “nos brindan la oportunidad de extender nuestros depósitos bancarios de confianza a vías digitales—permitiendo a los clientes operar con mayor rapidez en colaterales, márgenes y pagos, dentro de un marco diseñado para escalar, resiliencia y cumplimiento regulatorio.”
Mejorando la eficiencia en colaterales y márgenes
El impacto en el mundo real se hace evidente en casos específicos. La gestión de colaterales—la práctica de asegurar préstamos y posiciones en derivados con reservas de activos—históricamente ha implicado coordinación manual y retrasos en la liquidación. De manera similar, los requisitos de margen para posiciones apalancadas requieren ajustes rápidos que los sistemas heredados luchan por ejecutar eficientemente.
Con depósitos tokenizados, estos flujos de trabajo se vuelven más ágiles. Un cliente que necesita aportar colateral adicional puede hacerlo de forma instantánea. Las llamadas de margen pueden ejecutarse y liquidarse sin retrasos. Los movimientos de fondos que antes requerían comunicación de ida y vuelta entre múltiples sistemas ahora ocurren de forma autónoma mediante contratos inteligentes.
Para los inversores institucionales que gestionan carteras complejas, esta capacidad se traduce directamente en menores costos operativos, menor bloqueo de capital y mejor gestión del riesgo.
Un movimiento creciente en la industria
BNY Mellon no está solo en reconocer esta oportunidad. JPMorgan introdujo su token JPMD en la blockchain Base de Coinbase el año pasado, demostrando que incluso los bancos de inversión más grandes del mundo ven la liquidación tokenizada como una infraestructura esencial. Mientras tanto, nueve bancos europeos están colaborando para desarrollar una stablecoin en euros compatible con MiCA, lo que indica que este cambio trasciende instituciones y geografías.
La convergencia es inconfundible: las principales instituciones financieras se están moviendo colectivamente desde los sistemas de liquidación heredados hacia alternativas basadas en blockchain. Cada implementación está adaptada a su propio entorno regulatorio y marco de riesgos, pero la tendencia subyacente es constante.
Qué significa esto para las finanzas institucionales
El lanzamiento de la plataforma de depósitos tokenizados de BNY marca un punto de inflexión. Demuestra que la liquidación en blockchain ya no es experimental o teórica—es una realidad operativa en las instituciones custodias más grandes del mundo. A medida que más clientes migran a estas plataformas, la infraestructura de liquidación tradicional enfrentará una presión creciente para modernizarse o arriesgarse a perder negocios institucionales.
Para los clientes, los beneficios son tangibles: ejecución más rápida, menor fricción operativa y la capacidad de optimizar la eficiencia del capital. Para las instituciones financieras, el cambio representa tanto una necesidad competitiva como una reinvención fundamental de cómo puede funcionar la infraestructura de los mercados de capital en un mundo financiero siempre activo.