La digitalización de las monedas se impone como una transformación estructural importante del sistema monetario europeo. Según las declaraciones recientes de Fabio Panetta, gobernador del Banco de Italia, esta evolución marcará profundamente la arquitectura financiera del continente en los próximos años.
El dinero digital de los bancos centrales en el centro del dispositivo futuro
Fabio Panetta afirmó durante una reciente intervención ante el comité ejecutivo de la asociación bancaria italiana que el dinero digital de las instituciones centrales y el de los bancos comerciales serán los dos pilares del sistema monetario de mañana. Estas dos formas de moneda digital establecerán la base de las transacciones financieras, mientras que los avances tecnológicos seguirán redefiniendo los modos de pago.
El gobernador italiano destacó la importancia estratégica de los pagos para los bancos en un contexto de competencia creciente. Frente a los cambios tecnológicos y las crecientes tensiones geopolíticas, el sector financiero debe replantearse su enfoque de las infraestructuras de pago y de la transmisión monetaria.
Los stablecoins mantenidos al margen del sistema monetario central
A pesar de su creciente popularidad, los stablecoins solo pueden desempeñar un papel complementario y limitado. Panetta explicó que la estabilidad de estos activos digitales sigue siendo completamente dependiente de su paridad con las monedas tradicionales, lo que los priva de autonomía operativa dentro del ecosistema financiero oficial.
Esta posición refleja la prudencia persistente de las autoridades monetarias hacia los criptoactivos privados. Los responsables europeos continúan favoreciendo una digitalización dirigida por las instituciones públicas en lugar de por entidades privadas o proyectos descentralizados.
Los riesgos de los stablecoins transfronterizos en la mira
En 2025, Chiara Scotti, subdirectora del Banco de Italia, expresó preocupaciones importantes respecto a los stablecoins de emisión múltiple. Estos tokens, emitidos simultáneamente en varias jurisdicciones bajo una misma marca, presentan según ella riesgos jurídicos, operativos y de estabilidad financiera considerables para la Unión Europea.
Scotti abogó por un marco estricto para estos instrumentos, en particular mediante restricciones geográficas y mandatos de reserva exigentes. Advirtió que la emisión transfronteriza sin control adecuado podría eludir los marcos de supervisión comunitarios y fragilizar la transmisión monetaria.
Un contexto geopolítico que acelera la transformación
La digitalización de las monedas se inscribe en un entorno mundial marcado por una fragmentación geopolítica creciente. Las variables económicas tradicionales—inversiones, intercambios comerciales, tasas de interés—son cada vez más influenciadas por decisiones políticas en lugar de por los mecanismos puros del mercado.
Esta profunda transformación del sistema monetario europeo ilustra la voluntad de las autoridades de mantener el control de la política monetaria y de los pagos en un contexto de mayor incertidumbre estratégica.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La digitalización de la moneda: la nueva meta de las autoridades europeas
La digitalización de las monedas se impone como una transformación estructural importante del sistema monetario europeo. Según las declaraciones recientes de Fabio Panetta, gobernador del Banco de Italia, esta evolución marcará profundamente la arquitectura financiera del continente en los próximos años.
El dinero digital de los bancos centrales en el centro del dispositivo futuro
Fabio Panetta afirmó durante una reciente intervención ante el comité ejecutivo de la asociación bancaria italiana que el dinero digital de las instituciones centrales y el de los bancos comerciales serán los dos pilares del sistema monetario de mañana. Estas dos formas de moneda digital establecerán la base de las transacciones financieras, mientras que los avances tecnológicos seguirán redefiniendo los modos de pago.
El gobernador italiano destacó la importancia estratégica de los pagos para los bancos en un contexto de competencia creciente. Frente a los cambios tecnológicos y las crecientes tensiones geopolíticas, el sector financiero debe replantearse su enfoque de las infraestructuras de pago y de la transmisión monetaria.
Los stablecoins mantenidos al margen del sistema monetario central
A pesar de su creciente popularidad, los stablecoins solo pueden desempeñar un papel complementario y limitado. Panetta explicó que la estabilidad de estos activos digitales sigue siendo completamente dependiente de su paridad con las monedas tradicionales, lo que los priva de autonomía operativa dentro del ecosistema financiero oficial.
Esta posición refleja la prudencia persistente de las autoridades monetarias hacia los criptoactivos privados. Los responsables europeos continúan favoreciendo una digitalización dirigida por las instituciones públicas en lugar de por entidades privadas o proyectos descentralizados.
Los riesgos de los stablecoins transfronterizos en la mira
En 2025, Chiara Scotti, subdirectora del Banco de Italia, expresó preocupaciones importantes respecto a los stablecoins de emisión múltiple. Estos tokens, emitidos simultáneamente en varias jurisdicciones bajo una misma marca, presentan según ella riesgos jurídicos, operativos y de estabilidad financiera considerables para la Unión Europea.
Scotti abogó por un marco estricto para estos instrumentos, en particular mediante restricciones geográficas y mandatos de reserva exigentes. Advirtió que la emisión transfronteriza sin control adecuado podría eludir los marcos de supervisión comunitarios y fragilizar la transmisión monetaria.
Un contexto geopolítico que acelera la transformación
La digitalización de las monedas se inscribe en un entorno mundial marcado por una fragmentación geopolítica creciente. Las variables económicas tradicionales—inversiones, intercambios comerciales, tasas de interés—son cada vez más influenciadas por decisiones políticas en lugar de por los mecanismos puros del mercado.
Esta profunda transformación del sistema monetario europeo ilustra la voluntad de las autoridades de mantener el control de la política monetaria y de los pagos en un contexto de mayor incertidumbre estratégica.