Antes pensaba que la universidad técnica era el “área de mayor riesgo”, ahora veo que la licenciatura es solo un “precio de entrada”, y la maestría apenas califica para “entrar en escena”.\n\nTodos están en el teatro de puntillas viendo la obra. Las piernas ya están agotadas, pero siguen viendo a esos pocos actores mediocres, ¿y quién se atreve a sentarse? Sentarse sería ser eliminado.\n\nNo le des demasiada importancia a ese diploma de graduación. Desde la perspectiva del capital, eso no es una prueba de tu coeficiente intelectual, sino tu “informe de salud de la obediencia”.\n\nSolo demuestra dos cosas: primero, que puedes soportar diez años de monotonía (hacer ejercicios); segundo, que puedes obedecer las instrucciones del sistema sin condiciones (exámenes).\n\nLa empresa nunca busca un genio que cambie el mundo, sino un tornillo resistente, obediente, y que por tener un poco de educación, se sienta superior.
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Antes pensaba que la universidad técnica era el “área de mayor riesgo”, ahora veo que la licenciatura es solo un “precio de entrada”, y la maestría apenas califica para “entrar en escena”.\n\nTodos están en el teatro de puntillas viendo la obra. Las piernas ya están agotadas, pero siguen viendo a esos pocos actores mediocres, ¿y quién se atreve a sentarse? Sentarse sería ser eliminado.\n\nNo le des demasiada importancia a ese diploma de graduación. Desde la perspectiva del capital, eso no es una prueba de tu coeficiente intelectual, sino tu “informe de salud de la obediencia”.\n\nSolo demuestra dos cosas: primero, que puedes soportar diez años de monotonía (hacer ejercicios); segundo, que puedes obedecer las instrucciones del sistema sin condiciones (exámenes).\n\nLa empresa nunca busca un genio que cambie el mundo, sino un tornillo resistente, obediente, y que por tener un poco de educación, se sienta superior.