Un general gravemente herido es llevado de emergencia al hospital, los médicos realizan una cirugía con tensión, y una enfermera a su lado saca un cuchillo y apuñala al médico. Entre lágrimas dice: “Lo siento, doctor, soy una infiltrada, me has tratado muy bien, pero no puedo permitir que lo salves.” El médico grita enojado: “¡Entonces, apúñale, maldita sea! ¿Para qué me apuñalas a mí?!”
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Un general gravemente herido es llevado de emergencia al hospital, los médicos realizan una cirugía con tensión, y una enfermera a su lado saca un cuchillo y apuñala al médico. Entre lágrimas dice: “Lo siento, doctor, soy una infiltrada, me has tratado muy bien, pero no puedo permitir que lo salves.” El médico grita enojado: “¡Entonces, apúñale, maldita sea! ¿Para qué me apuñalas a mí?!”