Según el último informe de análisis de JPMorgan, el mercado de criptomonedas en 2025 ha mostrado un rendimiento excepcionalmente fuerte. Los analistas de JPMorgan señalan que, tras atraer cerca de 130.000 millones de dólares en 2025, alcanzando un récord histórico, el volumen de captación de fondos en 2026 aún tiene espacio para expandirse, pero la fuerza impulsora de esta tendencia cambiará significativamente: pasará de estar dominada por minoristas y empresarios a ser liderada oficialmente por los «inversores institucionales».
El equipo de análisis liderado por Nikolaos Panigirtzoglou, director general de JPMorgan, enfatizó en su informe reciente que el flujo de fondos de este año aumentó aproximadamente en un tercio en comparación con 2024. En este ambiente de mercado tan optimista, se espera que en el próximo año, con un entorno regulatorio más claro, las compras institucionales vuelvan a la escena, convirtiéndose en la fuerza principal que impulse una nueva ola de fondos.
Resumen de la fiebre de fondos en 2025: minoristas, empresas e instituciones, cada uno con su papel
JPMorgan, mediante la consolidación de los flujos de fondos en ETF, datos de futuros de CME, financiamiento de capital de riesgo y compras corporativas, ha delineado un panorama completo de las tendencias de inversión del último año.
En el nivel de minoristas, en 2025, los flujos de fondos hacia los ETF de Bitcoin y Ethereum en formato spot fueron impulsados principalmente por la gran cantidad de minoristas. Sin embargo, en el ámbito institucional, los datos de futuros de CME, que representan a las instituciones profesionales y fondos de cobertura, mostraron que el interés de compra institucional fue menos activo que en 2024, lo que indica que las instituciones financieras tradicionales operaron de manera relativamente conservadora el año pasado y aún no han entrado con toda su fuerza.
Lo más destacado fue la explosión de la tendencia de acumulación de criptomonedas por parte de las empresas. En 2025, más de la mitad de los fondos (aproximadamente 68.000 millones de dólares) provinieron de compras corporativas, formando un soporte clave para el crecimiento del mercado. Entre ellas, MicroStrategy y otras empresas listadas que acumulan criptomonedas aportaron unos 23.000 millones de dólares, en línea con 2024; además, las empresas de reservas de activos digitales (DAT) adquirieron criptomonedas por un total de aproximadamente 45.000 millones de dólares, un crecimiento explosivo en comparación con los 8.000 millones del año anterior.
¿Por qué faltaron los fondos institucionales en 2025?
Es importante destacar que, aunque el entorno regulatorio en EE. UU. mejoró en 2025, el mercado de capital de riesgo (VC) en criptomonedas no fue tan brillante como se esperaba. La razón es que, en lugar de invertir en nuevas startups, los fondos de capital de riesgo dirigieron sus recursos a empresas DAT que ofrecen «liquidez inmediata», y muchas de estas inversiones incluso se dirigieron directamente a financiamiento de empresas mineras cotizadas o empresas de acumulación de criptomonedas. Este fenómeno refleja que los fondos buscan «rentabilidad segura» en lugar de apostar por la innovación a largo plazo.
Los analistas indican que esta desviación en la asignación de fondos es la principal razón por la que las instituciones estuvieron relativamente ausentes en 2025. Los inversores institucionales están en espera, aguardando señales regulatorias más claras y un mercado más maduro.
La clarificación regulatoria impulsará la adopción institucional y se espera una nueva ola en 2026
De cara a 2026, JPMorgan prevé que la entrada de fondos en el mercado de criptomonedas continuará creciendo, pero la fuerza impulsora será liderada por los inversores institucionales, en lugar de minoristas o empresas DAT. Este cambio clave se debe a la implementación de más regulaciones en el sector de las criptomonedas, siendo la «Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (Clarity Act)» vista como un catalizador importante.
JPMorgan considera que, tras la aprobación de esta ley, se desencadenará una nueva ola de adopción institucional, estimulando también actividades de capital de riesgo, fusiones y adquisiciones (M&A) y ofertas públicas iniciales (IPO) en el ámbito de las criptomonedas. Esto significa que, tras mantener una postura de espera en 2025, las instituciones ingresarán en masa una vez que las reglas sean claras, elevando aún más el escenario de crecimiento.
Los analistas añaden que, en el cuarto trimestre de 2025, tanto minoristas como inversores institucionales habrán reducido sus posiciones, lo que sienta las bases para la entrada de nuevos fondos en 2026. El mercado está en proceso de evolucionar de un modelo impulsado únicamente por minoristas a un esquema de resonancia de múltiples tipos de fondos.
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«Las criptomonedas seguirán prosperando» JPMorgan: en 2026, los fondos institucionales serán la nueva ola principal de captación de fondos
Según el último informe de análisis de JPMorgan, el mercado de criptomonedas en 2025 ha mostrado un rendimiento excepcionalmente fuerte. Los analistas de JPMorgan señalan que, tras atraer cerca de 130.000 millones de dólares en 2025, alcanzando un récord histórico, el volumen de captación de fondos en 2026 aún tiene espacio para expandirse, pero la fuerza impulsora de esta tendencia cambiará significativamente: pasará de estar dominada por minoristas y empresarios a ser liderada oficialmente por los «inversores institucionales».
El equipo de análisis liderado por Nikolaos Panigirtzoglou, director general de JPMorgan, enfatizó en su informe reciente que el flujo de fondos de este año aumentó aproximadamente en un tercio en comparación con 2024. En este ambiente de mercado tan optimista, se espera que en el próximo año, con un entorno regulatorio más claro, las compras institucionales vuelvan a la escena, convirtiéndose en la fuerza principal que impulse una nueva ola de fondos.
Resumen de la fiebre de fondos en 2025: minoristas, empresas e instituciones, cada uno con su papel
JPMorgan, mediante la consolidación de los flujos de fondos en ETF, datos de futuros de CME, financiamiento de capital de riesgo y compras corporativas, ha delineado un panorama completo de las tendencias de inversión del último año.
En el nivel de minoristas, en 2025, los flujos de fondos hacia los ETF de Bitcoin y Ethereum en formato spot fueron impulsados principalmente por la gran cantidad de minoristas. Sin embargo, en el ámbito institucional, los datos de futuros de CME, que representan a las instituciones profesionales y fondos de cobertura, mostraron que el interés de compra institucional fue menos activo que en 2024, lo que indica que las instituciones financieras tradicionales operaron de manera relativamente conservadora el año pasado y aún no han entrado con toda su fuerza.
Lo más destacado fue la explosión de la tendencia de acumulación de criptomonedas por parte de las empresas. En 2025, más de la mitad de los fondos (aproximadamente 68.000 millones de dólares) provinieron de compras corporativas, formando un soporte clave para el crecimiento del mercado. Entre ellas, MicroStrategy y otras empresas listadas que acumulan criptomonedas aportaron unos 23.000 millones de dólares, en línea con 2024; además, las empresas de reservas de activos digitales (DAT) adquirieron criptomonedas por un total de aproximadamente 45.000 millones de dólares, un crecimiento explosivo en comparación con los 8.000 millones del año anterior.
¿Por qué faltaron los fondos institucionales en 2025?
Es importante destacar que, aunque el entorno regulatorio en EE. UU. mejoró en 2025, el mercado de capital de riesgo (VC) en criptomonedas no fue tan brillante como se esperaba. La razón es que, en lugar de invertir en nuevas startups, los fondos de capital de riesgo dirigieron sus recursos a empresas DAT que ofrecen «liquidez inmediata», y muchas de estas inversiones incluso se dirigieron directamente a financiamiento de empresas mineras cotizadas o empresas de acumulación de criptomonedas. Este fenómeno refleja que los fondos buscan «rentabilidad segura» en lugar de apostar por la innovación a largo plazo.
Los analistas indican que esta desviación en la asignación de fondos es la principal razón por la que las instituciones estuvieron relativamente ausentes en 2025. Los inversores institucionales están en espera, aguardando señales regulatorias más claras y un mercado más maduro.
La clarificación regulatoria impulsará la adopción institucional y se espera una nueva ola en 2026
De cara a 2026, JPMorgan prevé que la entrada de fondos en el mercado de criptomonedas continuará creciendo, pero la fuerza impulsora será liderada por los inversores institucionales, en lugar de minoristas o empresas DAT. Este cambio clave se debe a la implementación de más regulaciones en el sector de las criptomonedas, siendo la «Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (Clarity Act)» vista como un catalizador importante.
JPMorgan considera que, tras la aprobación de esta ley, se desencadenará una nueva ola de adopción institucional, estimulando también actividades de capital de riesgo, fusiones y adquisiciones (M&A) y ofertas públicas iniciales (IPO) en el ámbito de las criptomonedas. Esto significa que, tras mantener una postura de espera en 2025, las instituciones ingresarán en masa una vez que las reglas sean claras, elevando aún más el escenario de crecimiento.
Los analistas añaden que, en el cuarto trimestre de 2025, tanto minoristas como inversores institucionales habrán reducido sus posiciones, lo que sienta las bases para la entrada de nuevos fondos en 2026. El mercado está en proceso de evolucionar de un modelo impulsado únicamente por minoristas a un esquema de resonancia de múltiples tipos de fondos.