Goldman Sachs de repente aumenta la apuesta: el objetivo del precio del oro se dispara en 500 dólares, los bancos centrales están compitiendo por oro físico
Goldman Sachs ha revisado significativamente su pronóstico del precio del oro para fin de año, elevándolo de 4900 dólares a 5400 dólares, aproximadamente un 10% de aumento. Esto no es solo un ajuste numérico, sino que refleja un cambio profundo en la distribución de activos a nivel global: bancos centrales, inversores privados y fondos de cobertura están colaborando para impulsar los precios de los metales preciosos, mientras que la tensión en la oferta proporciona un terreno perfecto para esta “competencia”.
Los bancos centrales cambian las reglas del juego: de reservas tradicionales a inversiones en ETF
El analista de Goldman Sachs Daan Struyven señala en su informe una observación clave: los bancos centrales de diferentes países han comenzado a competir con los inversores del sector privado por la oferta limitada de oro físico, mediante inversiones tradicionales en ETF.
El significado de este cambio va mucho más allá de lo superficial. La compra de oro por parte de los bancos centrales ya no es solo una reserva estratégica, sino que se ha convertido en un participante activo en los mercados financieros. Según las predicciones de Goldman Sachs, los bancos centrales comprarán 60 toneladas de oro cada mes este año, formando una base de demanda continua y masiva.
¿Por qué de repente los bancos centrales están tan activos?
El ciclo de reducción de tasas de la Reserva Federal ya es una expectativa dominante. Cuando las tasas de interés bajan, el costo de oportunidad de mantener oro disminuye, y el atractivo del oro como activo sin rendimiento aumenta. Además, el aumento de los riesgos geopolíticos globales y la presión de la deuda hacen que el oro, como cobertura final de crédito, sea una opción obligatoria para los bancos centrales.
La diversificación de los inversores privados
Se asume que los inversores del sector privado seguirán manteniendo oro, lo que será suficiente para contrarrestar los riesgos políticos globales. Esto significa que en 2026, las grandes cantidades de dinero no venderán su oro en respuesta a las fluctuaciones a corto plazo, lo que en realidad eleva el punto de partida para las predicciones de precios.
Los datos de las posiciones en ETF respaldan esto. El ETF de oro más grande del mundo ha aumentado en más de 23 toneladas en las últimas semanas, mostrando un entusiasmo continuo en la asignación institucional.
Preocupaciones en la oferta: señales de una posible escasez de liquidez
El informe de Goldman Sachs también señala que las reservas en el depósito de Londres están en niveles excepcionalmente bajos, y que Asia está limitando las exportaciones de plata. Todas estas señales apuntan a una misma conclusión: la oferta física de metales preciosos se está reduciendo.
Cuando la demanda de bancos centrales, ETF y fondos de cobertura crece simultáneamente, mientras que la oferta se restringe, la lógica del aumento de precios se vuelve irreversible. Esto es similar a la lógica de “pánico” en los activos en cadena: la escasez de liquidez suele provocar aumentos violentos en los precios.
Datos comparativos: validación multidimensional del objetivo del precio del oro
Institución
Precio objetivo
Fecha
Lógica
Goldman Sachs
5400 dólares
Diciembre 2026
Demanda de bancos centrales + inversores privados
ICBC Standard Bank
7150 dólares
No especificado
Expectativas de cobertura de riesgos más agresivas
UBS y otros
4900-5000 dólares
Expectativa histórica
Soporte fundamental
Cabe destacar que el precio actual del oro ya se acerca a los 4900 dólares (según datos del 21 de enero), quedando aproximadamente un 10% para alcanzar el nuevo objetivo de Goldman Sachs de 5400 dólares. La predicción de Goldman Sachs es para fin de año, lo que implica un ciclo de aproximadamente 11 meses.
Panorama de la demanda de refugio en metales preciosos: la plata también está en auge
Al mismo tiempo, el precio de la plata ha superado los 94 dólares, alcanzando un máximo histórico. Esto no es casualidad. Cuando los bancos centrales y grandes fondos comienzan a asignar recursos a los metales preciosos, todo el sector se beneficia.
El oro representa la cobertura de crédito final, mientras que la plata, debido a su inventario más ajustado, su uso industrial (fotovoltaica, fabricación de chips) y su carácter de refugio, se ha convertido en una herramienta de “alto beta” para protección. La alta volatilidad, su tamaño reducido y la demanda sólida suelen provocar reacciones de precios más intensas en tiempos de aumento del riesgo.
Resumen
La revisión al alza de Goldman Sachs no es una predicción aislada, sino una confirmación de la tendencia general en la asignación de activos a nivel mundial. Los bancos centrales han cambiado su forma de comprar oro, pasando de reservas pasivas a inversores activos; el ciclo de reducción de tasas de la Reserva Federal elimina la resistencia de las tasas a la subida del precio del oro; y la tensión en la oferta proporciona soporte a los precios. La resonancia de estos tres factores hace que la subida del oro de 4900 a 5400 dólares tenga tanto respaldo lógico como un horizonte temporal definido.
Para el mercado, lo importante no es solo si el precio del oro alcanzará los 5400 dólares, sino entender la lógica macroeconómica subyacente: en un contexto de aumento de la liquidez global y la incertidumbre en las políticas, la demanda de refugio en activos duros ya es un consenso, y la tendencia alcista a largo plazo de los metales preciosos está consolidada.
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Goldman Sachs de repente aumenta la apuesta: el objetivo del precio del oro se dispara en 500 dólares, los bancos centrales están compitiendo por oro físico
Goldman Sachs ha revisado significativamente su pronóstico del precio del oro para fin de año, elevándolo de 4900 dólares a 5400 dólares, aproximadamente un 10% de aumento. Esto no es solo un ajuste numérico, sino que refleja un cambio profundo en la distribución de activos a nivel global: bancos centrales, inversores privados y fondos de cobertura están colaborando para impulsar los precios de los metales preciosos, mientras que la tensión en la oferta proporciona un terreno perfecto para esta “competencia”.
Los bancos centrales cambian las reglas del juego: de reservas tradicionales a inversiones en ETF
El analista de Goldman Sachs Daan Struyven señala en su informe una observación clave: los bancos centrales de diferentes países han comenzado a competir con los inversores del sector privado por la oferta limitada de oro físico, mediante inversiones tradicionales en ETF.
El significado de este cambio va mucho más allá de lo superficial. La compra de oro por parte de los bancos centrales ya no es solo una reserva estratégica, sino que se ha convertido en un participante activo en los mercados financieros. Según las predicciones de Goldman Sachs, los bancos centrales comprarán 60 toneladas de oro cada mes este año, formando una base de demanda continua y masiva.
¿Por qué de repente los bancos centrales están tan activos?
El ciclo de reducción de tasas de la Reserva Federal ya es una expectativa dominante. Cuando las tasas de interés bajan, el costo de oportunidad de mantener oro disminuye, y el atractivo del oro como activo sin rendimiento aumenta. Además, el aumento de los riesgos geopolíticos globales y la presión de la deuda hacen que el oro, como cobertura final de crédito, sea una opción obligatoria para los bancos centrales.
La diversificación de los inversores privados
Se asume que los inversores del sector privado seguirán manteniendo oro, lo que será suficiente para contrarrestar los riesgos políticos globales. Esto significa que en 2026, las grandes cantidades de dinero no venderán su oro en respuesta a las fluctuaciones a corto plazo, lo que en realidad eleva el punto de partida para las predicciones de precios.
Los datos de las posiciones en ETF respaldan esto. El ETF de oro más grande del mundo ha aumentado en más de 23 toneladas en las últimas semanas, mostrando un entusiasmo continuo en la asignación institucional.
Preocupaciones en la oferta: señales de una posible escasez de liquidez
El informe de Goldman Sachs también señala que las reservas en el depósito de Londres están en niveles excepcionalmente bajos, y que Asia está limitando las exportaciones de plata. Todas estas señales apuntan a una misma conclusión: la oferta física de metales preciosos se está reduciendo.
Cuando la demanda de bancos centrales, ETF y fondos de cobertura crece simultáneamente, mientras que la oferta se restringe, la lógica del aumento de precios se vuelve irreversible. Esto es similar a la lógica de “pánico” en los activos en cadena: la escasez de liquidez suele provocar aumentos violentos en los precios.
Datos comparativos: validación multidimensional del objetivo del precio del oro
Cabe destacar que el precio actual del oro ya se acerca a los 4900 dólares (según datos del 21 de enero), quedando aproximadamente un 10% para alcanzar el nuevo objetivo de Goldman Sachs de 5400 dólares. La predicción de Goldman Sachs es para fin de año, lo que implica un ciclo de aproximadamente 11 meses.
Panorama de la demanda de refugio en metales preciosos: la plata también está en auge
Al mismo tiempo, el precio de la plata ha superado los 94 dólares, alcanzando un máximo histórico. Esto no es casualidad. Cuando los bancos centrales y grandes fondos comienzan a asignar recursos a los metales preciosos, todo el sector se beneficia.
El oro representa la cobertura de crédito final, mientras que la plata, debido a su inventario más ajustado, su uso industrial (fotovoltaica, fabricación de chips) y su carácter de refugio, se ha convertido en una herramienta de “alto beta” para protección. La alta volatilidad, su tamaño reducido y la demanda sólida suelen provocar reacciones de precios más intensas en tiempos de aumento del riesgo.
Resumen
La revisión al alza de Goldman Sachs no es una predicción aislada, sino una confirmación de la tendencia general en la asignación de activos a nivel mundial. Los bancos centrales han cambiado su forma de comprar oro, pasando de reservas pasivas a inversores activos; el ciclo de reducción de tasas de la Reserva Federal elimina la resistencia de las tasas a la subida del precio del oro; y la tensión en la oferta proporciona soporte a los precios. La resonancia de estos tres factores hace que la subida del oro de 4900 a 5400 dólares tenga tanto respaldo lógico como un horizonte temporal definido.
Para el mercado, lo importante no es solo si el precio del oro alcanzará los 5400 dólares, sino entender la lógica macroeconómica subyacente: en un contexto de aumento de la liquidez global y la incertidumbre en las políticas, la demanda de refugio en activos duros ya es un consenso, y la tendencia alcista a largo plazo de los metales preciosos está consolidada.