En mediados de noviembre de 2025, el mercado de criptomonedas experimentó una sacudida. El índice de avaricia de Bitcoin cayó a 9, el nivel más bajo desde la pandemia de COVID-19. Lo que sorprendió aún más a los inversores fue que, a pesar de que el precio de Bitcoin seguía por encima de los 90,000 dólares en niveles elevados, el grado de pánico mostrado por el mercado era comparable al de 2020, cuando la moneda valía solo 5,000 dólares. Hasta enero de 2026, aunque el mercado se ha recuperado desde el fondo, el precio de BTC se estabiliza en torno a $90.11K con un aumento del +1.09% en 24 horas, pero las dudas dejadas por aquel episodio de pánico siguen sin resolverse: ¿por qué aparece esta paradoja?
Triple impacto: desde la tormenta macro hasta la desintegración interna
Este nerviosismo del mercado no surge de la nada, sino que es el resultado de múltiples factores que actúan en conjunto.
Impacto externo: liquidez retirada
Primero, desde la economía macroeconómica. Los inversores esperaban en general que la Reserva Federal de EE. UU. comenzara a reducir las tasas en diciembre, considerándolo la última esperanza para salvar los activos de riesgo. Sin embargo, la postura hawkish de la Fed destruyó por completo esa expectativa. En un entorno de altas tasas, la liquidez del mercado se ha ido reduciendo constantemente, y los inversores que buscan alto riesgo se ven obligados a retirar fondos de criptomonedas, acciones tecnológicas y otros sectores.
Peor aún, el cierre del gobierno de EE. UU. durante 43 días provocó retrasos severos en la publicación de datos económicos clave. Inversores y la Fed quedaron en un estado de «vuelo a ciegas», donde lo que más temen no son las malas noticias, sino no poder entender la situación. Esta incertidumbre obligó a los gestores de fondos a adoptar estrategias de evitación del riesgo.
Al mismo tiempo, las acciones tecnológicas globales, especialmente las relacionadas con IA, experimentaron fuertes correcciones. La venta masiva de acciones de Nvidia por parte de SoftBank generó preocupaciones sobre una posible burbuja de IA. Para los inversores institucionales, las criptomonedas y las acciones tecnológicas son activos de alto riesgo, y están liquidando ambas áreas simultáneamente.
Desintegración interna: ruptura de los cimientos narrativos
Si los factores macroeconómicos son el telón de fondo, los cambios internos en el ecosistema cripto son la chispa que enciende la mecha. Este ciclo alcista se basaba en dos grandes narrativas: primero, la entrada institucional representada por los ETF de contado, que simbolizaba el reconocimiento del sector por parte de las finanzas tradicionales; y segundo, la creencia en la inversión a largo plazo, representada por los «diamonds hands», que se considera que no venderían fácilmente.
Sin embargo, ambos pilares comenzaron a mostrar fisuras.
El ETF de Bitcoin en contado, considerado el motor de este ciclo alcista, empezó a revertirse en noviembre de 2025. Los datos muestran que solo en ese mes, la salida neta de fondos de los ETF de Bitcoin superó los 2,3 mil millones de dólares. El 13 de noviembre, la salida neta en un solo día alcanzó entre 866 y 870 millones de dólares, uno de los peores registros desde su lanzamiento. La firma de análisis on-chain Glassnode confirmó que el flujo de ETF se volvió «moderadamente negativo».
Más inquietante aún, los holders a largo plazo comenzaron a vender en masa. Datos en cadena muestran que a principios de noviembre, estos inversores vendieron aproximadamente 815,000 BTC. La plataforma Santiment confirmó que desde el 12 de octubre, las carteras de ballenas han vendido cerca de 32,5 mil BTC.
Cuando el mercado ve que el «héroe de la recuperación» (el ETF) huye y los «creyentes» (las ballenas) también están realizando ganancias, el pánico se vuelve una reacción natural. El índice de avaricia de Bitcoin cayó a cifras de un solo dígito, reflejando esta doble crisis de confianza en forma cuantificable.
La gran transferencia de activos bajo la apariencia de pánico
Pero aquí hay un error clave de percepción: «rendirse» no significa «que todos estén vendiendo».
Los datos en cadena muestran claramente la división que está ocurriendo. Una transferencia compleja y violenta de activos está en marcha.
¿Quién está reduciendo posiciones?
Las ballenas medianas (que poseen entre 10 y 1000 BTC) se convirtieron en netas vendedoras en noviembre. Los datos de Santiment indican que probablemente estos son inversores tempranos con ganancias sustanciales, que aprovechan la incertidumbre macro para realizar beneficios. Al mismo tiempo, los pequeños inversores que entraron en la fase final del ciclo alcista también están vendiendo en pánico, lo cual coincide con las grandes salidas de ETF.
¿Quién está acumulando?
Aquí surge un contraste interesante. Aunque las ballenas medianas están vendiendo, las entidades estratégicas más grandes (que poseen más de 10,000 BTC) continuaron acumulando en noviembre, con un aumento neto de 10,7 mil BTC. Los datos de CryptoQuant son aún más sorprendentes: durante la caída del mercado, las ballenas institucionales lograron su segunda mayor acumulación semanal en 2025, con un aumento neto de más de 45,000 BTC.
Al mismo tiempo, algunos pequeños inversores firmes no se dejan vencer por el pánico; las carteras minoristas con hasta 10 BTC continuaron acumulando durante la caída. Justo en el momento de mayor pánico, la compañía del evangelista de Bitcoin Michael Saylor anunció el 10 de noviembre la compra de 487 BTC por valor de 50 millones de dólares, y negó los rumores de que su empresa estuviera vendiendo.
La esencia de la transferencia de activos
No se trata de una simple ola de ventas, sino de un proceso en el que la propiedad de los activos pasa de los traders con poca convicción y emocionalmente afectados a los inversores racionales y con fuerte fe a largo plazo. Cuando los vendedores temerosos agotan sus municiones y los compradores racionales toman el control del mercado, se forma el verdadero fondo. El índice de avaricia de Bitcoin en cifras de un solo dígito es la manifestación cuantificada de esta transferencia en su punto más intenso.
La sabiduría de la historia: el miedo extremo como señal
El padre de la inversión en valor, Warren Buffett, tiene una famosa máxima: «Sea codicioso cuando otros tengan miedo, tenga miedo cuando otros sean codiciosos».
Este principio se basa en un juicio racional de valor. Cuando el mercado está en extremos emocionales, los precios de los activos se desvían de sus fundamentos. Cuando el índice de avaricia de Bitcoin cae a cifras de un solo dígito (como el reciente 9), es una señal de que el mercado está en un estado de miedo extremo e irracional, y que los inversores inteligentes deberían considerar actuar en sentido contrario.
¿Cómo responde la historia a esta señal?
Las ocasiones más famosas de extremos de miedo en la historia de las criptomonedas ofrecen respuestas claras:
El pánico durante la pandemia de 2020, cuando el índice tocó mínimos, seguido de una recuperación sostenida durante meses
El colapso de FTX en 2022, que llevó el índice a un mínimo histórico de 6, y aunque el mercado permaneció en mínimos por más de 90 días, finalmente se dio la vuelta
En cada caso, quienes comenzaron a comprar cuando el índice tocó extremos de miedo y mantuvieron la inversión durante al menos 180 días, obtuvieron retornos positivos significativos
La lección histórica es clara: vender cuando el índice de avaricia de Bitcoin cae a cifras de un solo dígito ha sido repetidamente una decisión equivocada. En cambio, comenzar a acumular en ese momento, con paciencia y resistencia mental, tiene una alta probabilidad de éxito.
Respuesta racional: disciplina mental supera la precisión en el timing
Frente al «extremo de miedo», ¿cómo deben actuar los entusiastas racionales de las criptomonedas?
Primero, entender una limitación clave: el índice de avaricia de Bitcoin no es una bola de cristal. No predice hacia dónde irá el mercado mañana, solo refleja cómo se sienten las personas ahora. Es un indicador rezagado que muestra el pánico ya ocurrido. Nunca tomes decisiones de trading solo con este indicador.
Pero su verdadero valor está en otro lado: es una herramienta para contrarrestar la psicología.
Cuando el índice sube a 90 (extremo de codicia), advierte que el mercado puede estar sobrecalentado y quizás sea momento de tomar ganancias en lugar de comprar en máximos. Cuando cae a 10 (extremo de miedo), te pregunta: ¿el mercado está realmente irracional y frío? ¿Es momento de vender en pánico o de aprovechar el descuento que otros te ofrecen?
El mercado financiero es un péndulo que oscila violentamente entre la codicia y el miedo. Hoy, ese péndulo está firmemente en el extremo del «miedo extremo». Tu tarea no es predecir el punto exacto de cambio, sino aprovechar los extremos del péndulo mediante datos y estrategias para contrarrestar la atracción emocional que ejercen sobre ti.
La estrategia más práctica es usar el método de promediado del costo en dólares (DCA): distribuir las compras en el tiempo en lugar de intentar cronometrar el mercado con precisión. Esto evita perder oportunidades por esperar el momento perfecto y reduce la presión psicológica. Mantener disciplina en medio del ruido irracional del mercado suele ser más importante que intentar predecir con precisión.
Conclusión
La crisis del mercado en noviembre de 2025, que llevó el índice de avaricia de Bitcoin a su nivel más bajo desde la pandemia, fue causada por la postura hawkish de la Fed que redujo la liquidez, junto con salidas récord de ETF y ventas masivas de ballenas, rompiendo los dos pilares de confianza del mercado.
Pero los datos en cadena revelan la verdad: tras la apariencia de «rendición», se está produciendo una gran transferencia de activos. Los traders con poca convicción están vendiendo, mientras que los inversores a largo plazo y con fuerte fe están acumulando activamente. Los grandes actores y los inversores firmes están votando con su dinero.
Para los inversores racionales, la experiencia histórica y los datos apuntan en la misma dirección: en momentos de extremo miedo, no hay que huir, sino reevaluar y posicionarse con racionalidad. La sabiduría de Buffett y los registros históricos del mercado cripto coinciden en esto.
La mejor estrategia actual no es comprar a ciegas ni vender en pánico, sino aplicar el método de promediado del costo en dólares, manteniendo disciplina en medio de las emociones extremas del mercado. Cada lectura extrema del índice de avaricia de Bitcoin es una prueba definitiva del estado mental del inversor.
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Índice de codicia de Bitcoin» cae a mínimos: la verdad detrás de la transferencia de activos en medio de la ansiedad del mercado
En mediados de noviembre de 2025, el mercado de criptomonedas experimentó una sacudida. El índice de avaricia de Bitcoin cayó a 9, el nivel más bajo desde la pandemia de COVID-19. Lo que sorprendió aún más a los inversores fue que, a pesar de que el precio de Bitcoin seguía por encima de los 90,000 dólares en niveles elevados, el grado de pánico mostrado por el mercado era comparable al de 2020, cuando la moneda valía solo 5,000 dólares. Hasta enero de 2026, aunque el mercado se ha recuperado desde el fondo, el precio de BTC se estabiliza en torno a $90.11K con un aumento del +1.09% en 24 horas, pero las dudas dejadas por aquel episodio de pánico siguen sin resolverse: ¿por qué aparece esta paradoja?
Triple impacto: desde la tormenta macro hasta la desintegración interna
Este nerviosismo del mercado no surge de la nada, sino que es el resultado de múltiples factores que actúan en conjunto.
Impacto externo: liquidez retirada
Primero, desde la economía macroeconómica. Los inversores esperaban en general que la Reserva Federal de EE. UU. comenzara a reducir las tasas en diciembre, considerándolo la última esperanza para salvar los activos de riesgo. Sin embargo, la postura hawkish de la Fed destruyó por completo esa expectativa. En un entorno de altas tasas, la liquidez del mercado se ha ido reduciendo constantemente, y los inversores que buscan alto riesgo se ven obligados a retirar fondos de criptomonedas, acciones tecnológicas y otros sectores.
Peor aún, el cierre del gobierno de EE. UU. durante 43 días provocó retrasos severos en la publicación de datos económicos clave. Inversores y la Fed quedaron en un estado de «vuelo a ciegas», donde lo que más temen no son las malas noticias, sino no poder entender la situación. Esta incertidumbre obligó a los gestores de fondos a adoptar estrategias de evitación del riesgo.
Al mismo tiempo, las acciones tecnológicas globales, especialmente las relacionadas con IA, experimentaron fuertes correcciones. La venta masiva de acciones de Nvidia por parte de SoftBank generó preocupaciones sobre una posible burbuja de IA. Para los inversores institucionales, las criptomonedas y las acciones tecnológicas son activos de alto riesgo, y están liquidando ambas áreas simultáneamente.
Desintegración interna: ruptura de los cimientos narrativos
Si los factores macroeconómicos son el telón de fondo, los cambios internos en el ecosistema cripto son la chispa que enciende la mecha. Este ciclo alcista se basaba en dos grandes narrativas: primero, la entrada institucional representada por los ETF de contado, que simbolizaba el reconocimiento del sector por parte de las finanzas tradicionales; y segundo, la creencia en la inversión a largo plazo, representada por los «diamonds hands», que se considera que no venderían fácilmente.
Sin embargo, ambos pilares comenzaron a mostrar fisuras.
El ETF de Bitcoin en contado, considerado el motor de este ciclo alcista, empezó a revertirse en noviembre de 2025. Los datos muestran que solo en ese mes, la salida neta de fondos de los ETF de Bitcoin superó los 2,3 mil millones de dólares. El 13 de noviembre, la salida neta en un solo día alcanzó entre 866 y 870 millones de dólares, uno de los peores registros desde su lanzamiento. La firma de análisis on-chain Glassnode confirmó que el flujo de ETF se volvió «moderadamente negativo».
Más inquietante aún, los holders a largo plazo comenzaron a vender en masa. Datos en cadena muestran que a principios de noviembre, estos inversores vendieron aproximadamente 815,000 BTC. La plataforma Santiment confirmó que desde el 12 de octubre, las carteras de ballenas han vendido cerca de 32,5 mil BTC.
Cuando el mercado ve que el «héroe de la recuperación» (el ETF) huye y los «creyentes» (las ballenas) también están realizando ganancias, el pánico se vuelve una reacción natural. El índice de avaricia de Bitcoin cayó a cifras de un solo dígito, reflejando esta doble crisis de confianza en forma cuantificable.
La gran transferencia de activos bajo la apariencia de pánico
Pero aquí hay un error clave de percepción: «rendirse» no significa «que todos estén vendiendo».
Los datos en cadena muestran claramente la división que está ocurriendo. Una transferencia compleja y violenta de activos está en marcha.
¿Quién está reduciendo posiciones?
Las ballenas medianas (que poseen entre 10 y 1000 BTC) se convirtieron en netas vendedoras en noviembre. Los datos de Santiment indican que probablemente estos son inversores tempranos con ganancias sustanciales, que aprovechan la incertidumbre macro para realizar beneficios. Al mismo tiempo, los pequeños inversores que entraron en la fase final del ciclo alcista también están vendiendo en pánico, lo cual coincide con las grandes salidas de ETF.
¿Quién está acumulando?
Aquí surge un contraste interesante. Aunque las ballenas medianas están vendiendo, las entidades estratégicas más grandes (que poseen más de 10,000 BTC) continuaron acumulando en noviembre, con un aumento neto de 10,7 mil BTC. Los datos de CryptoQuant son aún más sorprendentes: durante la caída del mercado, las ballenas institucionales lograron su segunda mayor acumulación semanal en 2025, con un aumento neto de más de 45,000 BTC.
Al mismo tiempo, algunos pequeños inversores firmes no se dejan vencer por el pánico; las carteras minoristas con hasta 10 BTC continuaron acumulando durante la caída. Justo en el momento de mayor pánico, la compañía del evangelista de Bitcoin Michael Saylor anunció el 10 de noviembre la compra de 487 BTC por valor de 50 millones de dólares, y negó los rumores de que su empresa estuviera vendiendo.
La esencia de la transferencia de activos
No se trata de una simple ola de ventas, sino de un proceso en el que la propiedad de los activos pasa de los traders con poca convicción y emocionalmente afectados a los inversores racionales y con fuerte fe a largo plazo. Cuando los vendedores temerosos agotan sus municiones y los compradores racionales toman el control del mercado, se forma el verdadero fondo. El índice de avaricia de Bitcoin en cifras de un solo dígito es la manifestación cuantificada de esta transferencia en su punto más intenso.
La sabiduría de la historia: el miedo extremo como señal
El padre de la inversión en valor, Warren Buffett, tiene una famosa máxima: «Sea codicioso cuando otros tengan miedo, tenga miedo cuando otros sean codiciosos».
Este principio se basa en un juicio racional de valor. Cuando el mercado está en extremos emocionales, los precios de los activos se desvían de sus fundamentos. Cuando el índice de avaricia de Bitcoin cae a cifras de un solo dígito (como el reciente 9), es una señal de que el mercado está en un estado de miedo extremo e irracional, y que los inversores inteligentes deberían considerar actuar en sentido contrario.
¿Cómo responde la historia a esta señal?
Las ocasiones más famosas de extremos de miedo en la historia de las criptomonedas ofrecen respuestas claras:
La lección histórica es clara: vender cuando el índice de avaricia de Bitcoin cae a cifras de un solo dígito ha sido repetidamente una decisión equivocada. En cambio, comenzar a acumular en ese momento, con paciencia y resistencia mental, tiene una alta probabilidad de éxito.
Respuesta racional: disciplina mental supera la precisión en el timing
Frente al «extremo de miedo», ¿cómo deben actuar los entusiastas racionales de las criptomonedas?
Primero, entender una limitación clave: el índice de avaricia de Bitcoin no es una bola de cristal. No predice hacia dónde irá el mercado mañana, solo refleja cómo se sienten las personas ahora. Es un indicador rezagado que muestra el pánico ya ocurrido. Nunca tomes decisiones de trading solo con este indicador.
Pero su verdadero valor está en otro lado: es una herramienta para contrarrestar la psicología.
Cuando el índice sube a 90 (extremo de codicia), advierte que el mercado puede estar sobrecalentado y quizás sea momento de tomar ganancias en lugar de comprar en máximos. Cuando cae a 10 (extremo de miedo), te pregunta: ¿el mercado está realmente irracional y frío? ¿Es momento de vender en pánico o de aprovechar el descuento que otros te ofrecen?
El mercado financiero es un péndulo que oscila violentamente entre la codicia y el miedo. Hoy, ese péndulo está firmemente en el extremo del «miedo extremo». Tu tarea no es predecir el punto exacto de cambio, sino aprovechar los extremos del péndulo mediante datos y estrategias para contrarrestar la atracción emocional que ejercen sobre ti.
La estrategia más práctica es usar el método de promediado del costo en dólares (DCA): distribuir las compras en el tiempo en lugar de intentar cronometrar el mercado con precisión. Esto evita perder oportunidades por esperar el momento perfecto y reduce la presión psicológica. Mantener disciplina en medio del ruido irracional del mercado suele ser más importante que intentar predecir con precisión.
Conclusión
La crisis del mercado en noviembre de 2025, que llevó el índice de avaricia de Bitcoin a su nivel más bajo desde la pandemia, fue causada por la postura hawkish de la Fed que redujo la liquidez, junto con salidas récord de ETF y ventas masivas de ballenas, rompiendo los dos pilares de confianza del mercado.
Pero los datos en cadena revelan la verdad: tras la apariencia de «rendición», se está produciendo una gran transferencia de activos. Los traders con poca convicción están vendiendo, mientras que los inversores a largo plazo y con fuerte fe están acumulando activamente. Los grandes actores y los inversores firmes están votando con su dinero.
Para los inversores racionales, la experiencia histórica y los datos apuntan en la misma dirección: en momentos de extremo miedo, no hay que huir, sino reevaluar y posicionarse con racionalidad. La sabiduría de Buffett y los registros históricos del mercado cripto coinciden en esto.
La mejor estrategia actual no es comprar a ciegas ni vender en pánico, sino aplicar el método de promediado del costo en dólares, manteniendo disciplina en medio de las emociones extremas del mercado. Cada lectura extrema del índice de avaricia de Bitcoin es una prueba definitiva del estado mental del inversor.