La apertura del mercado de criptomonedas esta semana ha sido llena de peligros. Bitcoin cayó en cuestión de horas desde más de 95,000 dólares y finalmente perforó la barrera psicológica de 93,000 dólares. ¿Qué hay detrás de esta fuerte corrección? Según los datos de plataformas on-chain de liquidaciones, la respuesta apunta a una impresionante tormenta de liquidaciones en cadena a gran escala. Hasta la fecha, el precio de Bitcoin es de 89,880 dólares, con un aumento del 0.48% en 24 horas. Aunque la volatilidad a corto plazo es frecuente, los problemas estructurales del mercado que se esconden tras los números son el riesgo principal que los inversores deben vigilar.
La magnitud sorprendente de las liquidaciones con apalancamiento
Según estadísticas de plataformas especializadas, en las últimas 24 horas, el mercado de derivados de criptomonedas ha enfrentado más de 860 millones de dólares en liquidaciones forzosas, de las cuales 780 millones provienen de liquidaciones de posiciones largas. Estos datos reflejan una dura realidad del mercado: en la ola de rebote anterior, las apuestas alcistas estaban claramente concentradas en ciertos rangos de precios.
Cuando la ofensiva de 95,000 a 97,000 dólares se invirtió, muchas posiciones largas apalancadas quedaron atrapadas en liquidaciones forzosas, desencadenando una reacción en cadena. Una vez que se inició la liquidación inicial, las operaciones de cierre, como fichas de dominó, agravaron la caída. Esto explica por qué la caída de Bitcoin fue mucho mayor que la presión bajista inicial: en parte por ventas activas, pero en mayor medida por liquidaciones mecánicas forzadas.
Al mismo tiempo, los activos refugio como el oro subieron un 1.7%, superando los 4,600 dólares por onza, reflejando una rápida deterioración del sentimiento de riesgo en el mercado. En un contexto de medidas arancelarias de EE. UU. hacia países europeos, el aumento del riesgo geopolítico intensificó la demanda de refugio.
La exposición a las “llamas” de los derivados — La liquidez en jaque
El informe semanal de las plataformas on-chain revela una realidad inquietante: el ataque previo de Bitcoin a 96,000 dólares dependió en gran medida de fondos de productos derivados para impulsar el precio mediante mecanismos “programados”, en lugar de un soporte orgánico de compras en el mercado spot. Este tipo de precios pasivos, acumulados en momentos de escasez de liquidez, suelen ser los más vulnerables a colapsar.
En concreto, la liquidez del mercado de futuros es relativamente escasa. Cuando la fuerza de las liquidaciones por short squeeze se desvanece, el precio puede revertirse bruscamente. Los analistas también señalan una zona de resistencia técnica clave: una “zona de oferta concentrada” acumulada por los holders a largo plazo cerca de los picos del ciclo. Los datos históricos muestran que esta área ha sido varias veces un techo para rebotes, como si tuviera un mecanismo de autolimitación incorporado.
La lógica detrás de estos datos de liquidaciones es que, cuando el precio depende del apalancamiento en lugar de los fundamentos, cualquier movimiento puede desencadenar una avalancha.
¿Rebote en mercado bajista o construcción de fondo? Divergencias en las perspectivas
Sobre la naturaleza del movimiento reciente, los analistas tienen opiniones divididas. Algunas instituciones consideran que las ganancias desde finales de noviembre parecen más un “rebote en mercado bajista” que el inicio de una nueva tendencia alcista. El indicador técnico más claro es que Bitcoin aún está por debajo de su media móvil de 365 días (alrededor de 101,000 dólares), que siempre se ha considerado un umbral clave entre alcistas y bajistas.
Aunque la demanda a corto plazo muestra cierta mejoría, la estructura general del mercado aún no ha cambiado sustancialmente. La demanda en el mercado spot sigue en declive, y los flujos de fondos hacia el ETF de Bitcoin en EE. UU. siguen débiles. Todo esto sugiere que el mercado aún no ha entrado en un ciclo de crecimiento, sino que podría estar en proceso de construir un fondo.
La luz en el horizonte de los fondos — Señales de suelo
Sin embargo, no todo es sombrío. En comparación con finales de 2025, la velocidad de venta por parte de los holders a largo plazo se ha reducido notablemente, lo que indica que los grandes inversores están reduciendo la presión de venta. Además, los flujos de fondos en los principales exchanges de spot han cambiado a una tendencia de compra, y la presión de venta de los exchanges conocidos también se está aliviando. Estas señales apuntan a que el mercado está formando un suelo y estabilizándose.
El mercado de opciones también refleja esta sutil transición. Aunque la volatilidad implícita sigue en niveles bajos, los contratos a largo plazo aún contienen mecanismos de protección bajista, lo que indica que la cautela de los inversores no ha desaparecido por completo.
De las liquidaciones a las lecciones del mercado
Los datos de liquidaciones no son solo números fríos, sino una verdadera radiografía del estado psicológico y estructural del mercado. La escala de 860 millones de dólares en liquidaciones forzosas nos dice que, cuando el apalancamiento impulsa principalmente los precios, el mercado en sí mismo siembra las semillas del riesgo.
La comunidad coincide en que, antes de que vuelva una demanda sostenida en el mercado spot, Bitcoin será muy sensible a cambios en el apalancamiento y la liquidez. Esto significa que los inversores deben vigilar de cerca las tendencias en los datos de liquidaciones, ya que una próxima ola de liquidaciones aún mayor puede estar a la vuelta de la esquina. La decisión final sobre si el fondo ya está en su lugar será determinada por la demanda real del mercado.
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Datos de liquidaciones revelados: la tormenta de retroceso de BTC provocada por liquidaciones con apalancamiento de 860 millones de dólares
La apertura del mercado de criptomonedas esta semana ha sido llena de peligros. Bitcoin cayó en cuestión de horas desde más de 95,000 dólares y finalmente perforó la barrera psicológica de 93,000 dólares. ¿Qué hay detrás de esta fuerte corrección? Según los datos de plataformas on-chain de liquidaciones, la respuesta apunta a una impresionante tormenta de liquidaciones en cadena a gran escala. Hasta la fecha, el precio de Bitcoin es de 89,880 dólares, con un aumento del 0.48% en 24 horas. Aunque la volatilidad a corto plazo es frecuente, los problemas estructurales del mercado que se esconden tras los números son el riesgo principal que los inversores deben vigilar.
La magnitud sorprendente de las liquidaciones con apalancamiento
Según estadísticas de plataformas especializadas, en las últimas 24 horas, el mercado de derivados de criptomonedas ha enfrentado más de 860 millones de dólares en liquidaciones forzosas, de las cuales 780 millones provienen de liquidaciones de posiciones largas. Estos datos reflejan una dura realidad del mercado: en la ola de rebote anterior, las apuestas alcistas estaban claramente concentradas en ciertos rangos de precios.
Cuando la ofensiva de 95,000 a 97,000 dólares se invirtió, muchas posiciones largas apalancadas quedaron atrapadas en liquidaciones forzosas, desencadenando una reacción en cadena. Una vez que se inició la liquidación inicial, las operaciones de cierre, como fichas de dominó, agravaron la caída. Esto explica por qué la caída de Bitcoin fue mucho mayor que la presión bajista inicial: en parte por ventas activas, pero en mayor medida por liquidaciones mecánicas forzadas.
Al mismo tiempo, los activos refugio como el oro subieron un 1.7%, superando los 4,600 dólares por onza, reflejando una rápida deterioración del sentimiento de riesgo en el mercado. En un contexto de medidas arancelarias de EE. UU. hacia países europeos, el aumento del riesgo geopolítico intensificó la demanda de refugio.
La exposición a las “llamas” de los derivados — La liquidez en jaque
El informe semanal de las plataformas on-chain revela una realidad inquietante: el ataque previo de Bitcoin a 96,000 dólares dependió en gran medida de fondos de productos derivados para impulsar el precio mediante mecanismos “programados”, en lugar de un soporte orgánico de compras en el mercado spot. Este tipo de precios pasivos, acumulados en momentos de escasez de liquidez, suelen ser los más vulnerables a colapsar.
En concreto, la liquidez del mercado de futuros es relativamente escasa. Cuando la fuerza de las liquidaciones por short squeeze se desvanece, el precio puede revertirse bruscamente. Los analistas también señalan una zona de resistencia técnica clave: una “zona de oferta concentrada” acumulada por los holders a largo plazo cerca de los picos del ciclo. Los datos históricos muestran que esta área ha sido varias veces un techo para rebotes, como si tuviera un mecanismo de autolimitación incorporado.
La lógica detrás de estos datos de liquidaciones es que, cuando el precio depende del apalancamiento en lugar de los fundamentos, cualquier movimiento puede desencadenar una avalancha.
¿Rebote en mercado bajista o construcción de fondo? Divergencias en las perspectivas
Sobre la naturaleza del movimiento reciente, los analistas tienen opiniones divididas. Algunas instituciones consideran que las ganancias desde finales de noviembre parecen más un “rebote en mercado bajista” que el inicio de una nueva tendencia alcista. El indicador técnico más claro es que Bitcoin aún está por debajo de su media móvil de 365 días (alrededor de 101,000 dólares), que siempre se ha considerado un umbral clave entre alcistas y bajistas.
Aunque la demanda a corto plazo muestra cierta mejoría, la estructura general del mercado aún no ha cambiado sustancialmente. La demanda en el mercado spot sigue en declive, y los flujos de fondos hacia el ETF de Bitcoin en EE. UU. siguen débiles. Todo esto sugiere que el mercado aún no ha entrado en un ciclo de crecimiento, sino que podría estar en proceso de construir un fondo.
La luz en el horizonte de los fondos — Señales de suelo
Sin embargo, no todo es sombrío. En comparación con finales de 2025, la velocidad de venta por parte de los holders a largo plazo se ha reducido notablemente, lo que indica que los grandes inversores están reduciendo la presión de venta. Además, los flujos de fondos en los principales exchanges de spot han cambiado a una tendencia de compra, y la presión de venta de los exchanges conocidos también se está aliviando. Estas señales apuntan a que el mercado está formando un suelo y estabilizándose.
El mercado de opciones también refleja esta sutil transición. Aunque la volatilidad implícita sigue en niveles bajos, los contratos a largo plazo aún contienen mecanismos de protección bajista, lo que indica que la cautela de los inversores no ha desaparecido por completo.
De las liquidaciones a las lecciones del mercado
Los datos de liquidaciones no son solo números fríos, sino una verdadera radiografía del estado psicológico y estructural del mercado. La escala de 860 millones de dólares en liquidaciones forzosas nos dice que, cuando el apalancamiento impulsa principalmente los precios, el mercado en sí mismo siembra las semillas del riesgo.
La comunidad coincide en que, antes de que vuelva una demanda sostenida en el mercado spot, Bitcoin será muy sensible a cambios en el apalancamiento y la liquidez. Esto significa que los inversores deben vigilar de cerca las tendencias en los datos de liquidaciones, ya que una próxima ola de liquidaciones aún mayor puede estar a la vuelta de la esquina. La decisión final sobre si el fondo ya está en su lugar será determinada por la demanda real del mercado.