Los mercados de metales preciosos experimentaron movimientos sin precedentes en 2025, con los precios del oro lanzándose con fuerza, especialmente cuando superaron los 4300 dólares por onza a mediados de octubre, reflejando un cambio radical en la psicología de los inversores globales hacia la búsqueda de activos seguros en medio de las turbulencias económicas y políticas. Ahora, mientras el precio retrocede cerca de los 4000 dólares, aumentan las preguntas sobre la trayectoria real del oro en el próximo año, si realmente alcanzará niveles históricos o enfrentará una corrección.
Factores que impulsan la demanda de oro en el corto plazo
La demanda de inversión crece a ritmo acelerado
Los datos recientes del Consejo Mundial del Oro revelan un aumento en la demanda total a 1249 toneladas en el segundo trimestre de 2025, un incremento del 3% interanual, mientras que el valor financiero de la demanda se disparó un 45% hasta alcanzar los 132 mil millones de dólares. Esta cifra refleja un fuerte atractivo tanto para inversores particulares como institucionales.
Los fondos cotizados en bolsa (ETFs) de oro registraron flujos masivos, con activos gestionados que alcanzaron los 472 mil millones de dólares y participaciones que llegaron a 3838 toneladas, muy cerca del máximo histórico de 3929 toneladas. Este acumulado indica que la demanda no ha disminuido, sino que aún mantiene un impulso fuerte hacia arriba.
Solo en Estados Unidos, fluyeron 21 mil millones de dólares en fondos de oro durante la primera mitad del año, en contraste con una disminución en la demanda de consumo tradicional. Esto muestra que el movimiento alcista está impulsado por decisiones de inversión conscientes y no solo por una moda pasajera.
Los bancos centrales refuerzan sus reservas de forma continua
Las instituciones monetarias globales adoptaron una postura decisiva en 2025, añadiendo 244 toneladas de oro solo en el primer trimestre, un aumento del 24% respecto a la media histórica. Actualmente, el 44% de los bancos centrales en todo el mundo mantienen oro, frente al 37% del año anterior.
Solo el Banco Popular de China añadió más de 65 toneladas, continuando en su segundo mes consecutivo de compras, mientras que Turquía incrementó sus reservas por encima de las 600 toneladas. Este comportamiento de las mayores economías refleja una voluntad unificada de reducir la dependencia del dólar estadounidense y diversificar sus reservas de divisas.
Se espera que esta compra organizada y planificada por parte de los bancos centrales continúe, especialmente en mercados emergentes que buscan proteger sus monedas locales de la volatilidad.
La disyuntiva entre oferta y demanda
La producción minera no cubre el aumento de la demanda
La producción minera alcanzó un récord en el primer trimestre de 2025 con 856 toneladas, pero el incremento fue muy modesto (1% solo en términos interanuales), insuficiente para cerrar la brecha entre oferta y demanda en expansión.
Lo que agrava la situación es que el oro reciclado disminuyó un 1% en ese mismo período, ya que los joyeros y propietarios de piezas de oro prefirieron mantener sus activos esperando mayores aumentos, profundizando la escasez de oferta.
Los costos de extracción aumentaron notablemente, alcanzando un promedio global de 1470 dólares por onza a mediados de 2025, el nivel más alto en una década. Esto limita la capacidad de los productores de oro para expandir rápidamente la producción, incluso ante precios en alza.
Contexto monetario e inflacionario
La Reserva Federal se acerca a nuevas flexibilizaciones
La Reserva Federal de EE. UU. redujo la tasa de interés en 25 puntos básicos a 3.75-4.00% en octubre de 2025, en una segunda fase de flexibilización. Las expectativas apuntan a una posible reducción adicional de unos 25 puntos básicos en diciembre.
Si estas tendencias continúan, los rendimientos reales de los bonos estadounidenses disminuirán aún más, reduciendo el costo de oportunidad de invertir en oro, que no genera rendimiento en efectivo, y fortaleciendo su atractivo.
El dólar se debilita y los rendimientos caen
El índice del dólar estadounidense cayó aproximadamente un 7.64% desde su pico a principios de 2025 hasta finales de noviembre, influenciado por las expectativas de recortes de tasas y la desaceleración del crecimiento económico. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% en el primer trimestre a aproximadamente el 4.07% en noviembre.
Este doble debilitamiento del dólar y de los rendimientos otorga al oro un impulso fuerte, ya que los inversores buscan reequilibrar sus carteras alejándose de activos denominados en dólares y con bajos rendimientos.
La incertidumbre geopolítica impulsa la demanda de refugio seguro
Los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China, junto con las tensiones en Oriente Medio y los corredores marítimos, han motivado a los inversores a incrementar su exposición al oro como protección. La agencia Reuters informó que la incertidumbre geopolítica en 2025 elevó la demanda en un 7% interanual.
Cuando en julio aumentaron las preocupaciones sobre los suministros energéticos globales y las tensiones en Taiwán, los precios spot superaron los 3400 dólares por onza, y con la persistencia de las presiones geopolíticas, el metal continuó subiendo hasta superar los 4300 dólares en octubre.
Este patrón histórico indica que cualquier crisis adicional en 2026 podría impulsar nuevas escaladas en los precios.
¿Qué esperan los principales bancos de inversión?
Las expectativas optimistas apuntan a los 5000 dólares
El HSBC prevé que el precio del oro alcance los 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con un promedio anual estimado en 4600 dólares, frente a un promedio de 3455 dólares en 2025.
Bank of America también elevó sus proyecciones, alcanzando los 5000 dólares como pico potencial, con un promedio estimado de 4400 dólares, aunque advirtió sobre una posible corrección a corto plazo si los inversores comienzan a tomar ganancias.
Goldman Sachs ajustó su pronóstico para 2026 a 4900 dólares, basado en fuertes flujos hacia fondos de oro cotizados y compras continuas de bancos centrales.
J.P. Morgan espera que los precios lleguen aproximadamente a 5055 dólares a mediados de 2026.
Con estas predicciones, queda claro que el rango más consensuado entre analistas oscila entre 4800 y 5000 dólares como posible pico, con un promedio entre 4200 y 4800 dólares para el año.
¿El oro bajará en 2026?
Riesgos y oportunidades en simultáneo
A pesar del optimismo general, HSBC advirtió que el impulso alcista podría perder fuerza en la segunda mitad de 2026, con posibilidades de una corrección hacia los 4200 dólares si los inversores toman ganancias. Sin embargo, descartó una caída significativa por debajo de los 3800 dólares a menos que ocurra un gran shock económico.
Goldman Sachs alertó que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a los mercados a prueba de la capacidad del oro para sostener sus niveles en medio de una demanda industrial débil.
No obstante, los analistas de J.P. Morgan y Deutsche Bank coincidieron en que el oro ha entrado en una nueva zona de precios difícil de romper a la baja, gracias a un cambio estratégico en la percepción de los inversores, que lo ven cada vez más como un activo a largo plazo y no solo como una herramienta de especulación a corto plazo.
Imagen del oro en el gráfico diario
Al cierre del viernes 21 de noviembre de 2025, el oro cerró en 4065.01 dólares, tras haber tocado un máximo histórico de 4381.44 dólares el 20 de octubre. El precio rompió el canal alcista, pero aún mantiene la tendencia principal que conecta los mínimos ascendentes en torno a los 4050 dólares.
El soporte fuerte en 4000 dólares se considera un nivel crítico. Si se rompe con un cierre diario claro, el precio podría dirigirse hacia los 3800 dólares (Fibonacci 50%), antes de volver a subir.
Por otro lado, los 4200 dólares representan una resistencia importante; su ruptura abriría camino hacia los 4400 y 4680 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se mantiene en 50, indicando que el mercado está en equilibrio entre presiones de compra y venta. El indicador MACD permanece por encima de cero, confirmando la continuidad de la tendencia alcista principal.
El análisis técnico sugiere que la cotización seguirá dentro del rango de 4000 a 4220 dólares en el corto plazo, manteniendo una visión positiva siempre que el precio se mantenga por encima de la tendencia principal.
Pronóstico del precio del oro en Oriente Medio
Egipto y países del Golfo muestran potencial de aumento
En Egipto, se estima que el precio del oro alcanzará aproximadamente 522,580 libras egipcias por onza en 2026, lo que representa un aumento del 158.46% respecto a los precios actuales.
En Arabia Saudita, si se cumple el escenario optimista de llegar a 5000 dólares por onza, esto podría traducirse en aproximadamente 18750 a 19000 riales saudíes por onza (con un tipo de cambio fijo de 3.75-3.80 riales).
En Emiratos Árabes Unidos, el mismo escenario podría traducirse en unos 18375 a 19000 dirhams emiratíes por onza.
Es importante señalar que estas estimaciones dependen de varias suposiciones, incluyendo la estabilidad de los tipos de cambio (que se mantiene en Arabia Saudita y Emiratos) y la continuidad de la demanda global sin interrupciones económicas severas.
Cómo aprovechar los movimientos del precio del oro
Existen varias formas de participar en los mercados del oro:
Inversión directa en lingotes y monedas de oro
Fondos cotizados en bolsa (ETFs) que siguen la evolución del oro
Acciones de empresas mineras y comerciales especializadas en oro
Contratos por diferencia (CFDs) que permiten especular sobre los movimientos de precios
La elección del método dependerá de tu interés en inversión a largo plazo o especulación a corto plazo, y de tu nivel de tolerancia al riesgo.
Conclusión: ¿Bajará el oro en 2026?
Riesgos y oportunidades en paralelo
A pesar del optimismo predominante, HSBC advirtió que el impulso alcista podría perder fuerza en la segunda mitad de 2026, con posibles correcciones hacia los 4200 dólares si los inversores toman ganancias. Sin embargo, descartó una caída significativa por debajo de los 3800 dólares a menos que ocurra un gran shock económico.
Goldman Sachs alertó que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a prueba la capacidad del oro para sostener sus niveles en un escenario de demanda industrial débil.
El oro ha entrado en una nueva zona de precios donde los modelos tradicionales ya no se aplican de la misma manera.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Perspectivas futuras del oro en 2026: ¿ superará la barrera de los cinco mil dólares?
Los mercados de metales preciosos experimentaron movimientos sin precedentes en 2025, con los precios del oro lanzándose con fuerza, especialmente cuando superaron los 4300 dólares por onza a mediados de octubre, reflejando un cambio radical en la psicología de los inversores globales hacia la búsqueda de activos seguros en medio de las turbulencias económicas y políticas. Ahora, mientras el precio retrocede cerca de los 4000 dólares, aumentan las preguntas sobre la trayectoria real del oro en el próximo año, si realmente alcanzará niveles históricos o enfrentará una corrección.
Factores que impulsan la demanda de oro en el corto plazo
La demanda de inversión crece a ritmo acelerado
Los datos recientes del Consejo Mundial del Oro revelan un aumento en la demanda total a 1249 toneladas en el segundo trimestre de 2025, un incremento del 3% interanual, mientras que el valor financiero de la demanda se disparó un 45% hasta alcanzar los 132 mil millones de dólares. Esta cifra refleja un fuerte atractivo tanto para inversores particulares como institucionales.
Los fondos cotizados en bolsa (ETFs) de oro registraron flujos masivos, con activos gestionados que alcanzaron los 472 mil millones de dólares y participaciones que llegaron a 3838 toneladas, muy cerca del máximo histórico de 3929 toneladas. Este acumulado indica que la demanda no ha disminuido, sino que aún mantiene un impulso fuerte hacia arriba.
Solo en Estados Unidos, fluyeron 21 mil millones de dólares en fondos de oro durante la primera mitad del año, en contraste con una disminución en la demanda de consumo tradicional. Esto muestra que el movimiento alcista está impulsado por decisiones de inversión conscientes y no solo por una moda pasajera.
Los bancos centrales refuerzan sus reservas de forma continua
Las instituciones monetarias globales adoptaron una postura decisiva en 2025, añadiendo 244 toneladas de oro solo en el primer trimestre, un aumento del 24% respecto a la media histórica. Actualmente, el 44% de los bancos centrales en todo el mundo mantienen oro, frente al 37% del año anterior.
Solo el Banco Popular de China añadió más de 65 toneladas, continuando en su segundo mes consecutivo de compras, mientras que Turquía incrementó sus reservas por encima de las 600 toneladas. Este comportamiento de las mayores economías refleja una voluntad unificada de reducir la dependencia del dólar estadounidense y diversificar sus reservas de divisas.
Se espera que esta compra organizada y planificada por parte de los bancos centrales continúe, especialmente en mercados emergentes que buscan proteger sus monedas locales de la volatilidad.
La disyuntiva entre oferta y demanda
La producción minera no cubre el aumento de la demanda
La producción minera alcanzó un récord en el primer trimestre de 2025 con 856 toneladas, pero el incremento fue muy modesto (1% solo en términos interanuales), insuficiente para cerrar la brecha entre oferta y demanda en expansión.
Lo que agrava la situación es que el oro reciclado disminuyó un 1% en ese mismo período, ya que los joyeros y propietarios de piezas de oro prefirieron mantener sus activos esperando mayores aumentos, profundizando la escasez de oferta.
Los costos de extracción aumentaron notablemente, alcanzando un promedio global de 1470 dólares por onza a mediados de 2025, el nivel más alto en una década. Esto limita la capacidad de los productores de oro para expandir rápidamente la producción, incluso ante precios en alza.
Contexto monetario e inflacionario
La Reserva Federal se acerca a nuevas flexibilizaciones
La Reserva Federal de EE. UU. redujo la tasa de interés en 25 puntos básicos a 3.75-4.00% en octubre de 2025, en una segunda fase de flexibilización. Las expectativas apuntan a una posible reducción adicional de unos 25 puntos básicos en diciembre.
Si estas tendencias continúan, los rendimientos reales de los bonos estadounidenses disminuirán aún más, reduciendo el costo de oportunidad de invertir en oro, que no genera rendimiento en efectivo, y fortaleciendo su atractivo.
El dólar se debilita y los rendimientos caen
El índice del dólar estadounidense cayó aproximadamente un 7.64% desde su pico a principios de 2025 hasta finales de noviembre, influenciado por las expectativas de recortes de tasas y la desaceleración del crecimiento económico. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% en el primer trimestre a aproximadamente el 4.07% en noviembre.
Este doble debilitamiento del dólar y de los rendimientos otorga al oro un impulso fuerte, ya que los inversores buscan reequilibrar sus carteras alejándose de activos denominados en dólares y con bajos rendimientos.
La incertidumbre geopolítica impulsa la demanda de refugio seguro
Los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China, junto con las tensiones en Oriente Medio y los corredores marítimos, han motivado a los inversores a incrementar su exposición al oro como protección. La agencia Reuters informó que la incertidumbre geopolítica en 2025 elevó la demanda en un 7% interanual.
Cuando en julio aumentaron las preocupaciones sobre los suministros energéticos globales y las tensiones en Taiwán, los precios spot superaron los 3400 dólares por onza, y con la persistencia de las presiones geopolíticas, el metal continuó subiendo hasta superar los 4300 dólares en octubre.
Este patrón histórico indica que cualquier crisis adicional en 2026 podría impulsar nuevas escaladas en los precios.
¿Qué esperan los principales bancos de inversión?
Las expectativas optimistas apuntan a los 5000 dólares
El HSBC prevé que el precio del oro alcance los 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con un promedio anual estimado en 4600 dólares, frente a un promedio de 3455 dólares en 2025.
Bank of America también elevó sus proyecciones, alcanzando los 5000 dólares como pico potencial, con un promedio estimado de 4400 dólares, aunque advirtió sobre una posible corrección a corto plazo si los inversores comienzan a tomar ganancias.
Goldman Sachs ajustó su pronóstico para 2026 a 4900 dólares, basado en fuertes flujos hacia fondos de oro cotizados y compras continuas de bancos centrales.
J.P. Morgan espera que los precios lleguen aproximadamente a 5055 dólares a mediados de 2026.
Con estas predicciones, queda claro que el rango más consensuado entre analistas oscila entre 4800 y 5000 dólares como posible pico, con un promedio entre 4200 y 4800 dólares para el año.
¿El oro bajará en 2026?
Riesgos y oportunidades en simultáneo
A pesar del optimismo general, HSBC advirtió que el impulso alcista podría perder fuerza en la segunda mitad de 2026, con posibilidades de una corrección hacia los 4200 dólares si los inversores toman ganancias. Sin embargo, descartó una caída significativa por debajo de los 3800 dólares a menos que ocurra un gran shock económico.
Goldman Sachs alertó que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a los mercados a prueba de la capacidad del oro para sostener sus niveles en medio de una demanda industrial débil.
No obstante, los analistas de J.P. Morgan y Deutsche Bank coincidieron en que el oro ha entrado en una nueva zona de precios difícil de romper a la baja, gracias a un cambio estratégico en la percepción de los inversores, que lo ven cada vez más como un activo a largo plazo y no solo como una herramienta de especulación a corto plazo.
Imagen del oro en el gráfico diario
Al cierre del viernes 21 de noviembre de 2025, el oro cerró en 4065.01 dólares, tras haber tocado un máximo histórico de 4381.44 dólares el 20 de octubre. El precio rompió el canal alcista, pero aún mantiene la tendencia principal que conecta los mínimos ascendentes en torno a los 4050 dólares.
El soporte fuerte en 4000 dólares se considera un nivel crítico. Si se rompe con un cierre diario claro, el precio podría dirigirse hacia los 3800 dólares (Fibonacci 50%), antes de volver a subir.
Por otro lado, los 4200 dólares representan una resistencia importante; su ruptura abriría camino hacia los 4400 y 4680 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se mantiene en 50, indicando que el mercado está en equilibrio entre presiones de compra y venta. El indicador MACD permanece por encima de cero, confirmando la continuidad de la tendencia alcista principal.
El análisis técnico sugiere que la cotización seguirá dentro del rango de 4000 a 4220 dólares en el corto plazo, manteniendo una visión positiva siempre que el precio se mantenga por encima de la tendencia principal.
Pronóstico del precio del oro en Oriente Medio
Egipto y países del Golfo muestran potencial de aumento
En Egipto, se estima que el precio del oro alcanzará aproximadamente 522,580 libras egipcias por onza en 2026, lo que representa un aumento del 158.46% respecto a los precios actuales.
En Arabia Saudita, si se cumple el escenario optimista de llegar a 5000 dólares por onza, esto podría traducirse en aproximadamente 18750 a 19000 riales saudíes por onza (con un tipo de cambio fijo de 3.75-3.80 riales).
En Emiratos Árabes Unidos, el mismo escenario podría traducirse en unos 18375 a 19000 dirhams emiratíes por onza.
Es importante señalar que estas estimaciones dependen de varias suposiciones, incluyendo la estabilidad de los tipos de cambio (que se mantiene en Arabia Saudita y Emiratos) y la continuidad de la demanda global sin interrupciones económicas severas.
Cómo aprovechar los movimientos del precio del oro
Existen varias formas de participar en los mercados del oro:
La elección del método dependerá de tu interés en inversión a largo plazo o especulación a corto plazo, y de tu nivel de tolerancia al riesgo.
Conclusión: ¿Bajará el oro en 2026?
Riesgos y oportunidades en paralelo
A pesar del optimismo predominante, HSBC advirtió que el impulso alcista podría perder fuerza en la segunda mitad de 2026, con posibles correcciones hacia los 4200 dólares si los inversores toman ganancias. Sin embargo, descartó una caída significativa por debajo de los 3800 dólares a menos que ocurra un gran shock económico.
Goldman Sachs alertó que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a prueba la capacidad del oro para sostener sus niveles en un escenario de demanda industrial débil.
El oro ha entrado en una nueva zona de precios donde los modelos tradicionales ya no se aplican de la misma manera.