Las cifras de capex importan, pero no porque "un presupuesto mayor gane".
El gasto elevado crea sus propios problemas: compromisos fijos, ciclos de deuda, presión para mantener una alta utilización. Cuando la factura alcanza cientos de miles de millones, empiezas a tratar las GPUs, DRAM/HBM y los slots de fabricación como activos estratégicos.
Las piezas en juego no son solo "modelos". Son la capacidad de chips, el empaquetado de memoria, la energía de los centros de datos, la topología de la red y las decisiones de enrutamiento sobre dónde se realiza la inferencia.
Los laboratorios que ganan
Ver originales