Un momento interesante en la política monetaria estadounidense. El asesor principal del Departamento del Tesoro Lavorgna hizo recientemente un llamado público a la ФРС para que continúe con la reducción de tasas, y no es casualidad. En medio de una inflación moderada y la preocupación por la sostenibilidad del crecimiento económico, esta postura tiene sentido.



Miro los datos: la inflación subyacente del PCE se acerca al rango objetivo, pero al mismo tiempo el sector manufacturero ofrece señales mixtas. El índice ISM en manufactura ha permanecido durante varios meses por debajo del umbral de expansión. El empleo se ha desacelerado, aunque no ha caído en una zona crítica. Esta combinación crea lo que los economistas llaman una «ventana política» para realizar ajustes.

¿Por qué es importante? Porque si la ФРС espera demasiado, puede perder el momento. La historia muestra que en 1995-1996 y en 2019 el banco central hizo recortes anticipados de tasas cuando todavía había señales de crecimiento. Esto ayudó a evitar el peor escenario.

Pero aquí está la complejidad. Los mecanismos de transmisión de la política monetaria ahora funcionan de manera diferente a como lo hacían antes. Los bancos se han vuelto más cautelosos con sus préstamos, y las corporaciones están reduciendo su deuda en lugar de invertir. El vínculo tradicional entre las tasas de la ФРС y la economía real se ha debilitado. La sincronización global —varios bancos centrales ya pasaron a una política más laxa— está afectando a los flujos de capital.

En cuanto a los mercados, será interesante seguirlo. La curva de rendimiento probablemente se inclinará; las acciones sensibles a las tasas recibirán respaldo; el dólar se debilitará. Los diferenciales crediticios se estrecharán. Pero aquí surge la pregunta sobre la estabilidad financiera: el valor del «oro bancario», como dicen, depende de qué tan sensatamente el banco central equilibra el apoyo al crecimiento y la prevención de excesos.

La postura de Lavorgna refleja condiciones económicas reales, no solo teoría. Los consumidores todavía gastan, pero con cautela. Soplan vientos globales en contra de Estados Unidos. La Reserva Federal tiene una tarea compleja: es independiente, pero este tipo de recomendaciones del Departamento del Tesoro ofrece un contexto valioso para entender cómo se está desarrollando la situación.

En mi opinión, 2025 se ha convertido en un punto de inflexión para la política monetaria, y aún sentimos las consecuencias de estas decisiones. Será interesante ver cómo se desarrolla todo esto a partir de aquí.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado