El 3 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump firmó una nueva ley de gastos, poniendo fin oficialmente al cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos que duró cuatro días. Debido a este cierre, aproximadamente 225,000 empleados federales, incluidos controladores aéreos, fueron despedidos temporalmente, pero posteriormente la mayoría de las funciones gubernamentales se restablecieron.
Impacto directo en controladores aéreos y empleados federales
Este cierre duró desde el 31 de enero hasta el 3 de febrero, pasando por el 1 de febrero, y afectó aproximadamente el 78% de las operaciones federales. La suspensión temporal de empleados clave, como los controladores aéreos, redujo la eficiencia en la gestión del espacio aéreo y aumentó las preocupaciones de los usuarios. Sin embargo, servicios esenciales como los pagos de seguridad social y las operaciones relacionadas con la defensa nacional continuaron sin interrupciones.
Con la reapertura del gobierno, todos los empleados federales, incluidos los controladores aéreos despedidos temporalmente, regresaron a sus puestos y se les garantizó el pago de salarios atrasados. Esto permitió que la gestión del espacio aéreo volviera a la normalidad y que la industria de la aviación funcionara sin problemas.
Negociaciones bipartidistas sobre fondos del DHS y políticas migratorias
La resolución de este cierre fue resultado de un compromiso bipartidista sobre la asignación y limitación de fondos para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Los demócratas exigieron establecer límites a las políticas agresivas de inmigración de Trump, especialmente en relación con los agentes federales involucrados en casos de alto perfil.
El 3 de febrero, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley con una votación muy ajustada (217 a 214), logrando el apoyo de algunos demócratas. Esto fue en parte resultado de la presión de Trump para que los republicanos apoyaran el acuerdo, considerando la proximidad de las elecciones intermedias y la necesidad de evitar una crisis prolongada.
Nuevo esquema de distribución del presupuesto federal
Gracias al acuerdo, la mayoría de las agencias federales, incluyendo el Departamento de Defensa, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), el Departamento de Transporte, el Departamento de Educación y el Departamento del Tesoro, aseguraron fondos hasta el final del año fiscal el 30 de septiembre de 2026.
Por otro lado, el DHS solo recibió fondos a corto plazo hasta el 13 de febrero de 2026, y se planifican nuevas negociaciones presupuestarias antes de esa fecha. Esto establecerá las bases para futuras discusiones sobre las políticas relacionadas con las operaciones de ICE.
Contexto político y repercusiones en los mercados
Este cierre fue el segundo parcial durante el segundo mandato de Trump. Comparado con el cierre prolongado de 43 días en su primer mandato, esta vez se resolvió en un período mucho más corto.
La reducción de la incertidumbre tras la reapertura del gobierno ha generado un optimismo en los mercados, con muchos inversores considerando esta resolución como una señal de estabilidad política. La postura de Trump de avanzar rápidamente en su agenda, incluyendo políticas migratorias, también mantiene la atención en los desarrollos futuros de la política.
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La resolución del cierre del gobierno de Trump—los empleados federales, incluidos los controladores de tráfico aéreo, vuelven a sus puestos
El 3 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump firmó una nueva ley de gastos, poniendo fin oficialmente al cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos que duró cuatro días. Debido a este cierre, aproximadamente 225,000 empleados federales, incluidos controladores aéreos, fueron despedidos temporalmente, pero posteriormente la mayoría de las funciones gubernamentales se restablecieron.
Impacto directo en controladores aéreos y empleados federales
Este cierre duró desde el 31 de enero hasta el 3 de febrero, pasando por el 1 de febrero, y afectó aproximadamente el 78% de las operaciones federales. La suspensión temporal de empleados clave, como los controladores aéreos, redujo la eficiencia en la gestión del espacio aéreo y aumentó las preocupaciones de los usuarios. Sin embargo, servicios esenciales como los pagos de seguridad social y las operaciones relacionadas con la defensa nacional continuaron sin interrupciones.
Con la reapertura del gobierno, todos los empleados federales, incluidos los controladores aéreos despedidos temporalmente, regresaron a sus puestos y se les garantizó el pago de salarios atrasados. Esto permitió que la gestión del espacio aéreo volviera a la normalidad y que la industria de la aviación funcionara sin problemas.
Negociaciones bipartidistas sobre fondos del DHS y políticas migratorias
La resolución de este cierre fue resultado de un compromiso bipartidista sobre la asignación y limitación de fondos para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Los demócratas exigieron establecer límites a las políticas agresivas de inmigración de Trump, especialmente en relación con los agentes federales involucrados en casos de alto perfil.
El 3 de febrero, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley con una votación muy ajustada (217 a 214), logrando el apoyo de algunos demócratas. Esto fue en parte resultado de la presión de Trump para que los republicanos apoyaran el acuerdo, considerando la proximidad de las elecciones intermedias y la necesidad de evitar una crisis prolongada.
Nuevo esquema de distribución del presupuesto federal
Gracias al acuerdo, la mayoría de las agencias federales, incluyendo el Departamento de Defensa, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), el Departamento de Transporte, el Departamento de Educación y el Departamento del Tesoro, aseguraron fondos hasta el final del año fiscal el 30 de septiembre de 2026.
Por otro lado, el DHS solo recibió fondos a corto plazo hasta el 13 de febrero de 2026, y se planifican nuevas negociaciones presupuestarias antes de esa fecha. Esto establecerá las bases para futuras discusiones sobre las políticas relacionadas con las operaciones de ICE.
Contexto político y repercusiones en los mercados
Este cierre fue el segundo parcial durante el segundo mandato de Trump. Comparado con el cierre prolongado de 43 días en su primer mandato, esta vez se resolvió en un período mucho más corto.
La reducción de la incertidumbre tras la reapertura del gobierno ha generado un optimismo en los mercados, con muchos inversores considerando esta resolución como una señal de estabilidad política. La postura de Trump de avanzar rápidamente en su agenda, incluyendo políticas migratorias, también mantiene la atención en los desarrollos futuros de la política.