Nikolay Seleznev es Director de Estrategia y Desarrollo de Negocios en Uzum.
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Desde Sudamérica, Asia Central, hasta el Sudeste Asiático, las fintech están revolucionando los sistemas financieros. Sin embargo, en mi opinión, estas empresas no están recibiendo la atención y la inversión que su desempeño merece, especialmente por parte de los inversores occidentales.
Esto a pesar de su crecimiento ultrarrápido, bases de usuarios envidiablemente grandes y rentabilidad, aún reciben menos financiamiento que las empresas en Occidente. Esta hesitación constante no es solo un pequeño error—es una oportunidad perdida.
¿Por qué los inversores occidentales se están frenando?
Existen varias razones para esta brecha de financiamiento. Primero, el sesgo juega un papel importante en cómo se perciben los riesgos en los países en desarrollo. Muchos inversores globales todavía ven los mercados fuera de EE. UU. o Europa como impredecibles, aunque muestran signos de estabilidad y crecimiento.
Por ejemplo, Uzbekistán actualmente disfruta de una tasa de crecimiento anual del 6.5%. En términos más amplios, el auge fintech en estos lugares está impulsado por la necesidad: hay más de 1 mil millones de personas sin acceso a servicios bancarios en todo el mundo, demostrando un potencial enorme.
En segundo lugar, los inversores de países ricos tienden a apegarse a negocios que conocen bien. Las estructuras financieras, los hábitos de los clientes y las tradiciones en los mercados emergentes pueden ser muy diferentes de los del Occidente, lo que los hace más difíciles de evaluar con los métodos habituales de inversión.
Pero esto debería verse como una oportunidad en lugar de un problema— los mercados emergentes están liderando la creación de nuevos modelos fintech que las economías occidentales ahora intentan replicar.
La innovación empieza aquí primero
Los mercados emergentes no solo intentan ponerse al día; están estableciendo nuevos estándares. Mira China con DeepSeek, que creó una herramienta de lenguaje basada en IA que rivaliza con ChatGPT de OpenAI, pero a un costo mucho menor.
En el mundo fintech, las empresas combinan servicios financieros con grandes plataformas digitales. Por ejemplo, Douyin en China (similar a TikTok en China) generó 374 mil millones de dólares a través de compras en videos cortos.
Este enfoque no solo está en la tecnología; se trata de crear sistemas financieros que se adapten a los mercados emergentes. Mientras las fintech occidentales luchan con regulaciones complejas y mercados saturados, sus pares en países en desarrollo abordan grandes problemas de inclusión financiera y ganan rápidamente la confianza de los usuarios.
Impacto social y potencial de inversión
La fintech en los mercados emergentes también está impulsando un cambio social importante. Tradicionalmente, las mujeres estaban excluidas de los sistemas financieros. Pero plataformas como Sea Money y ByteDance están cambiando esa realidad. Hoy en día, estas plataformas no solo incluyen a las mujeres, sino que las involucran activamente, brindándoles mejor acceso a préstamos, ahorros e inversiones.
Incluso plataformas de entretenimiento se están transformando en herramientas financieras importantes. En regiones con alto uso de teléfonos móviles pero costos de datos elevados, los videos cortos están llenando ese vacío. Un agricultor en Kenia puede compartir consejos agrícolas, mientras que un artesano en México puede vender artesanías hechas a mano, todo a través de una sola app. Estos modelos de uso mixto están impulsando la participación económica de maneras que las plataformas occidentales apenas están empezando a entender.
La regulación se está suavizando
Una preocupación común sobre invertir en fintech en mercados emergentes es la imprevisibilidad de las reglas. Pero los gobiernos en estas áreas están mejorando rápidamente su marco regulatorio. Por ejemplo, Nigeria ha implementado estrictas reglas para la banca digital, y en Indonesia se han tomado medidas para combatir fraudes fintech.
Esto demuestra que los funcionarios entienden la necesidad de equilibrar la supervisión con la innovación. Estas reglas en cambio significan que las empresas que trabajan en estrecha colaboración con los reguladores desde temprano probablemente disfrutarán de un entorno más estable.
¿El verdadero peligro? Perder la oportunidad
La fintech en los mercados emergentes no es solo una tendencia temporal; está liderando el futuro de los servicios financieros. Los inversores occidentales que sigan ignorando este sector están perdiendo la próxima gran ola de innovación fintech, que ya está transformando el escenario financiero global.
La pregunta urgente ya no es si invertir, sino cómo hacerlo con éxito. Quienes esperen pueden encontrarse rezagados mientras la revolución fintech avanza en otros lugares.
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Los inversores occidentales están ignorando la fintech de mercados emergentes, y eso es un error
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Esto a pesar de su crecimiento ultrarrápido, bases de usuarios envidiablemente grandes y rentabilidad, aún reciben menos financiamiento que las empresas en Occidente. Esta hesitación constante no es solo un pequeño error—es una oportunidad perdida.
¿Por qué los inversores occidentales se están frenando?
Existen varias razones para esta brecha de financiamiento. Primero, el sesgo juega un papel importante en cómo se perciben los riesgos en los países en desarrollo. Muchos inversores globales todavía ven los mercados fuera de EE. UU. o Europa como impredecibles, aunque muestran signos de estabilidad y crecimiento.
Por ejemplo, Uzbekistán actualmente disfruta de una tasa de crecimiento anual del 6.5%. En términos más amplios, el auge fintech en estos lugares está impulsado por la necesidad: hay más de 1 mil millones de personas sin acceso a servicios bancarios en todo el mundo, demostrando un potencial enorme.
En segundo lugar, los inversores de países ricos tienden a apegarse a negocios que conocen bien. Las estructuras financieras, los hábitos de los clientes y las tradiciones en los mercados emergentes pueden ser muy diferentes de los del Occidente, lo que los hace más difíciles de evaluar con los métodos habituales de inversión.
Pero esto debería verse como una oportunidad en lugar de un problema— los mercados emergentes están liderando la creación de nuevos modelos fintech que las economías occidentales ahora intentan replicar.
La innovación empieza aquí primero
Los mercados emergentes no solo intentan ponerse al día; están estableciendo nuevos estándares. Mira China con DeepSeek, que creó una herramienta de lenguaje basada en IA que rivaliza con ChatGPT de OpenAI, pero a un costo mucho menor.
En el mundo fintech, las empresas combinan servicios financieros con grandes plataformas digitales. Por ejemplo, Douyin en China (similar a TikTok en China) generó 374 mil millones de dólares a través de compras en videos cortos.
Este enfoque no solo está en la tecnología; se trata de crear sistemas financieros que se adapten a los mercados emergentes. Mientras las fintech occidentales luchan con regulaciones complejas y mercados saturados, sus pares en países en desarrollo abordan grandes problemas de inclusión financiera y ganan rápidamente la confianza de los usuarios.
Impacto social y potencial de inversión
La fintech en los mercados emergentes también está impulsando un cambio social importante. Tradicionalmente, las mujeres estaban excluidas de los sistemas financieros. Pero plataformas como Sea Money y ByteDance están cambiando esa realidad. Hoy en día, estas plataformas no solo incluyen a las mujeres, sino que las involucran activamente, brindándoles mejor acceso a préstamos, ahorros e inversiones.
Incluso plataformas de entretenimiento se están transformando en herramientas financieras importantes. En regiones con alto uso de teléfonos móviles pero costos de datos elevados, los videos cortos están llenando ese vacío. Un agricultor en Kenia puede compartir consejos agrícolas, mientras que un artesano en México puede vender artesanías hechas a mano, todo a través de una sola app. Estos modelos de uso mixto están impulsando la participación económica de maneras que las plataformas occidentales apenas están empezando a entender.
La regulación se está suavizando
Una preocupación común sobre invertir en fintech en mercados emergentes es la imprevisibilidad de las reglas. Pero los gobiernos en estas áreas están mejorando rápidamente su marco regulatorio. Por ejemplo, Nigeria ha implementado estrictas reglas para la banca digital, y en Indonesia se han tomado medidas para combatir fraudes fintech.
Esto demuestra que los funcionarios entienden la necesidad de equilibrar la supervisión con la innovación. Estas reglas en cambio significan que las empresas que trabajan en estrecha colaboración con los reguladores desde temprano probablemente disfrutarán de un entorno más estable.
¿El verdadero peligro? Perder la oportunidad
La fintech en los mercados emergentes no es solo una tendencia temporal; está liderando el futuro de los servicios financieros. Los inversores occidentales que sigan ignorando este sector están perdiendo la próxima gran ola de innovación fintech, que ya está transformando el escenario financiero global.
La pregunta urgente ya no es si invertir, sino cómo hacerlo con éxito. Quienes esperen pueden encontrarse rezagados mientras la revolución fintech avanza en otros lugares.