Los futuros de ganado vacuno experimentaron una sesión de negociación difícil esta semana, con los precios en declive en la mayoría de los contratos mientras los participantes del mercado digieren señales opuestas de la oferta y la demanda. El mercado de ganado en vivo refleja cambios más amplios tanto en la producción nacional como en los patrones de comercio internacional que están remodelando las perspectivas fundamentales para los precios de la carne de res.
Futuros de ganado en vivo y de engorde bajo presión
El complejo de ganado en vivo abrió la semana con una notable debilidad, con la mayoría de los contratos registrando pérdidas que oscilan entre $1.10 y $1.50 por cada cien libras. Los contratos de febrero cerraron en $235.50, con una caída de $1.325 en la sesión, mientras que los futuros de abril cayeron a $237.275, con una disminución de $1.45. Los contratos de junio terminaron la semana en $233.275, marcando una bajada de $1.175. El interés abierto se expandió en 820 contratos, lo que sugiere un aumento en la actividad de cobertura a medida que los productores gestionan el riesgo de precios en un entorno incierto.
El segmento de ganado de engorde mostró un rendimiento más mixto. Los contratos de enero registraron una ganancia notable de $1.07, contrarrestando la debilidad general y cerrando en $369.175. Sin embargo, los futuros de engorde de marzo y abril disminuyeron, con marzo bajando $0.725 a $365.125 y abril cayendo $1.075 a $363.225. El índice CME de ganado de engorde se recuperó en $2.70 para alcanzar los $366.69, proporcionando un contrapunto modesto a la debilidad en otras partes del complejo de ganado.
La actividad del mercado físico se mantuvo subdued durante la semana. La subasta en línea Fed Cattle Exchange registró ofertas que oscilaban entre $232 y $233.50 por 1,510 cabezas, aunque no se realizaron ventas. La negociación en efectivo aún no se ha materializado esta semana, con la oferta inicial permaneciendo en $232 por cada cien libras, dejando dudas sobre el descubrimiento de precios en el mercado físico.
La demanda de exportación se fortalece mientras las existencias nacionales muestran señales mixtas
Los datos comerciales recientes revelan una divergencia interesante entre el apetito internacional por la carne de res y las tendencias de oferta domésticas. Las ventas de exportación totalizaron 16,893 toneladas métricas en la semana del 22 de enero, marcando el volumen semanal más alto desde noviembre. Corea del Sur emergió como el comprador principal con 7,600 toneladas métricas, mientras que Japón adquirió 4,900 toneladas métricas. Este aumento en la demanda de exportación contrasta con un deterioro en las medidas de producción doméstica.
Los envíos de carne de res durante esa misma semana alcanzaron las 12,574 toneladas métricas, con Corea del Sur recibiendo 3,800 toneladas métricas y Japón tomando 3,600 toneladas métricas. Sin embargo, un desarrollo preocupante surgió en los datos de comercio censal publicados esta mañana, que mostraron que las exportaciones de carne de res en base a carcasa cayeron a 190.4 millones de libras en noviembre, el nivel más bajo registrado desde 2009. Esto sugiere que, a pesar de la actividad reciente de ventas, la tendencia de exportación a largo plazo sigue siendo desafiante.
La dinámica de importaciones presenta un panorama diferente. Las importaciones de carne de res disminuyeron un 1.2% respecto al año anterior, totalizando 151,316 toneladas métricas, lo que indica que las presiones sobre la producción doméstica pueden estar limitando la dependencia de suministros extranjeros. Esta combinación—exportaciones más débiles en una base histórica junto con importaciones reducidas—complica las perspectivas para las existencias y los precios del ganado.
Ajustes en inventarios y movimientos de precios señalan un reequilibrio del mercado
La próxima publicación del informe anual de inventario de ganado del USDA proporcionará información crucial sobre la dinámica del rebaño. Las expectativas del mercado sugieren que el inventario total de ganado y terneros ha disminuido un 0.3% en comparación con el año pasado, reflejando tendencias de contracción del rebaño en varios años. Se anticipa que el número de vacas de carne muestre un crecimiento modesto del 0.4%, mientras que se espera que las novillas de reemplazo aumenten un 1.7% interanual, lo que indica que algunos productores están reteniendo stock de cría para una futura expansión.
Los precios mayoristas de carne de res en caja se debilitaron en las sesiones recientes, con las cajas de calidad selecta bajando $2.08 a $367.66 y las de calidad estándar cayendo $2.85 a $360.72. La diferencia entre calidad selecta y estándar se amplió a $6.94, indicando una brecha creciente entre la demanda de carne premium y de grado comercial. Esta erosión de precios refleja tanto la presión sobre los contratos de futuros como las señales mixtas provenientes de los datos de demanda.
La actividad de sacrificio permaneció subdued, con un estimado de 112,000 cabezas de ganado inspeccionadas federalmente el miércoles, llevando el total semanal a 436,000 cabezas, 11,000 por debajo de la semana anterior y 47,143 por detrás de la misma semana del año pasado. Esta disminución en los volúmenes de procesamiento, junto con las preocupaciones sobre inventarios y la dinámica comercial, subraya los desafíos estructurales que enfrenta el sector del ganado mientras concluye otra semana de negociación volátil.
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Los mercados de ganado enfrentan una semana turbulenta mientras cambian las dinámicas de oferta y demanda
Los futuros de ganado vacuno experimentaron una sesión de negociación difícil esta semana, con los precios en declive en la mayoría de los contratos mientras los participantes del mercado digieren señales opuestas de la oferta y la demanda. El mercado de ganado en vivo refleja cambios más amplios tanto en la producción nacional como en los patrones de comercio internacional que están remodelando las perspectivas fundamentales para los precios de la carne de res.
Futuros de ganado en vivo y de engorde bajo presión
El complejo de ganado en vivo abrió la semana con una notable debilidad, con la mayoría de los contratos registrando pérdidas que oscilan entre $1.10 y $1.50 por cada cien libras. Los contratos de febrero cerraron en $235.50, con una caída de $1.325 en la sesión, mientras que los futuros de abril cayeron a $237.275, con una disminución de $1.45. Los contratos de junio terminaron la semana en $233.275, marcando una bajada de $1.175. El interés abierto se expandió en 820 contratos, lo que sugiere un aumento en la actividad de cobertura a medida que los productores gestionan el riesgo de precios en un entorno incierto.
El segmento de ganado de engorde mostró un rendimiento más mixto. Los contratos de enero registraron una ganancia notable de $1.07, contrarrestando la debilidad general y cerrando en $369.175. Sin embargo, los futuros de engorde de marzo y abril disminuyeron, con marzo bajando $0.725 a $365.125 y abril cayendo $1.075 a $363.225. El índice CME de ganado de engorde se recuperó en $2.70 para alcanzar los $366.69, proporcionando un contrapunto modesto a la debilidad en otras partes del complejo de ganado.
La actividad del mercado físico se mantuvo subdued durante la semana. La subasta en línea Fed Cattle Exchange registró ofertas que oscilaban entre $232 y $233.50 por 1,510 cabezas, aunque no se realizaron ventas. La negociación en efectivo aún no se ha materializado esta semana, con la oferta inicial permaneciendo en $232 por cada cien libras, dejando dudas sobre el descubrimiento de precios en el mercado físico.
La demanda de exportación se fortalece mientras las existencias nacionales muestran señales mixtas
Los datos comerciales recientes revelan una divergencia interesante entre el apetito internacional por la carne de res y las tendencias de oferta domésticas. Las ventas de exportación totalizaron 16,893 toneladas métricas en la semana del 22 de enero, marcando el volumen semanal más alto desde noviembre. Corea del Sur emergió como el comprador principal con 7,600 toneladas métricas, mientras que Japón adquirió 4,900 toneladas métricas. Este aumento en la demanda de exportación contrasta con un deterioro en las medidas de producción doméstica.
Los envíos de carne de res durante esa misma semana alcanzaron las 12,574 toneladas métricas, con Corea del Sur recibiendo 3,800 toneladas métricas y Japón tomando 3,600 toneladas métricas. Sin embargo, un desarrollo preocupante surgió en los datos de comercio censal publicados esta mañana, que mostraron que las exportaciones de carne de res en base a carcasa cayeron a 190.4 millones de libras en noviembre, el nivel más bajo registrado desde 2009. Esto sugiere que, a pesar de la actividad reciente de ventas, la tendencia de exportación a largo plazo sigue siendo desafiante.
La dinámica de importaciones presenta un panorama diferente. Las importaciones de carne de res disminuyeron un 1.2% respecto al año anterior, totalizando 151,316 toneladas métricas, lo que indica que las presiones sobre la producción doméstica pueden estar limitando la dependencia de suministros extranjeros. Esta combinación—exportaciones más débiles en una base histórica junto con importaciones reducidas—complica las perspectivas para las existencias y los precios del ganado.
Ajustes en inventarios y movimientos de precios señalan un reequilibrio del mercado
La próxima publicación del informe anual de inventario de ganado del USDA proporcionará información crucial sobre la dinámica del rebaño. Las expectativas del mercado sugieren que el inventario total de ganado y terneros ha disminuido un 0.3% en comparación con el año pasado, reflejando tendencias de contracción del rebaño en varios años. Se anticipa que el número de vacas de carne muestre un crecimiento modesto del 0.4%, mientras que se espera que las novillas de reemplazo aumenten un 1.7% interanual, lo que indica que algunos productores están reteniendo stock de cría para una futura expansión.
Los precios mayoristas de carne de res en caja se debilitaron en las sesiones recientes, con las cajas de calidad selecta bajando $2.08 a $367.66 y las de calidad estándar cayendo $2.85 a $360.72. La diferencia entre calidad selecta y estándar se amplió a $6.94, indicando una brecha creciente entre la demanda de carne premium y de grado comercial. Esta erosión de precios refleja tanto la presión sobre los contratos de futuros como las señales mixtas provenientes de los datos de demanda.
La actividad de sacrificio permaneció subdued, con un estimado de 112,000 cabezas de ganado inspeccionadas federalmente el miércoles, llevando el total semanal a 436,000 cabezas, 11,000 por debajo de la semana anterior y 47,143 por detrás de la misma semana del año pasado. Esta disminución en los volúmenes de procesamiento, junto con las preocupaciones sobre inventarios y la dinámica comercial, subraya los desafíos estructurales que enfrenta el sector del ganado mientras concluye otra semana de negociación volátil.