Rigetti Computing (NASDAQ: RGTI) presenta un desafío de inversión paradójico. La compañía se encuentra a la vanguardia de la innovación en computación cuántica, habiendo construido y operado sistemas cuánticos desde 2017 y desplegado comercialmente sistemas de computación cuántica en las instalaciones con entre 24 y 84 qubits desde 2021. Sin embargo, tras este impresionante pedigree tecnológico se esconde un panorama financiero preocupante que plantea serias dudas sobre el momento adecuado para invertir.
El pionero en computación cuántica con un problema de ingresos
Como una operación legítima en el espacio de la computación cuántica, Rigetti ha logrado algo que muchas startups tecnológicas no pueden: ingresos genuinos provenientes de ventas reales de productos. Sin embargo, la escala de esos ingresos cuenta una historia incómoda. La compañía registró 10,8 millones de dólares en ingresos anuales durante 2024, pero según el informe más reciente, los ingresos de 2025 apenas alcanzan 5,2 millones de dólares en lo que va del año.
La realidad matemática se vuelve aún más desafiante al examinar la cartera de ventas anunciada por la compañía. A finales de 2025, Rigetti anunció dos ventas importantes: dos sistemas cuánticos Novera de 9 qubits vendidos a una empresa de tecnología de Asia y una startup de física aplicada e inteligencia artificial con sede en California. Se espera que estas dos transacciones generen 5,7 millones de dólares en ingresos, lo que efectivamente duplicaría las reservas de 2025 de la compañía. Hay un aspecto crítico: Rigetti no espera reconocer estos ingresos hasta la primera mitad de 2026, y la compañía no ha anunciado ninguna venta adicional desde ese anuncio en octubre.
Esta línea de tiempo de ingresos genera un escenario de implicaciones preocupantes: a menos que Rigetti cierre ventas importantes adicionales en el corto plazo, 2025 podría terminar muy por debajo de los niveles de 2024. Dado el actual ritmo de ventas y el silencio de la compañía respecto a nuevas oportunidades, 2026 podría enfrentar obstáculos similares a pesar del reconocimiento anticipado de los dos contratos previamente anunciados.
Los números de 2025 cuentan una historia de precaución
La deterioración financiera va más allá de la estancación de los ingresos. Aunque las ventas se han reducido significativamente desde su pico en 2022, las pérdidas de Rigetti se han ampliado de manera dramática: las pérdidas anuales se han quintuplicado y superan los 350 millones de dólares. Esta brecha cada vez mayor entre pérdidas crecientes y ingresos en caída sugiere desafíos operativos que van más allá de los problemas típicos de escalamiento de startups.
Los analistas de Wall Street encuestados por S&P Global Market Intelligence no ven un camino claro hacia la rentabilidad en el corto plazo. Sus pronósticos de consenso se extienden solo hasta 2030 y, aun así, la rentabilidad sigue siendo incierta en el mejor de los casos. Para los inversores acostumbrados a trayectorias de crecimiento, esto representa una dura realidad: la tecnología de computación cuántica de Rigetti puede ser de vanguardia, pero su modelo de negocio aún no ha demostrado su viabilidad en un plazo significativo.
Confianza institucional vs. escepticismo de los analistas
Lo que complica esta narrativa bajista es la aparente convicción de los principales inversores institucionales. American Assets Investment Management, The Vanguard Group y BlackRock han tomado posiciones en Rigetti, y estas tres instituciones en conjunto poseen cerca del 20% de las acciones en circulación. Su presencia sugiere confianza en el potencial a largo plazo de la computación cuántica de la compañía, una creencia basada en su capacidad demostrada para un crecimiento rápido.
La evidencia de esta capacidad de crecimiento es real pero antigua. Entre 2020 y 2022, Rigetti casi cuadruplicó sus ingresos anuales, demostrando que la adopción de la computación cuántica puede acelerarse rápidamente cuando las condiciones son favorables. Ese pico en 2022 marcó el punto máximo de la trayectoria financiera de la compañía. La posterior caída sugiere que las condiciones que permitieron ese crecimiento se han deteriorado, al menos por el momento.
Qué debe cambiar para una recuperación
La pregunta que enfrentan los inversores es si Rigetti puede recrear el impulso de crecimiento que caracterizó su rendimiento hace solo unos años. Varios factores tendrían que alinearse para una recuperación significativa:
Primero, la compañía debe demostrar su capacidad para cerrar ventas importantes adicionales más allá de los dos contratos anunciados. Conseguir otro acuerdo importante a principios de 2026 sería una señal de verdadero impulso en lugar de transacciones aisladas.
Segundo, Rigetti necesita mostrar que los 5,7 millones de dólares en ingresos esperados para 2026 provenientes de ventas previamente anunciadas son solo la base para un crecimiento más amplio, no el límite de su capacidad de ventas. Serían necesarias reservas adicionales a lo largo de 2026 para restaurar la credibilidad en la tesis de crecimiento de la compañía.
Tercero, la compañía debería comenzar a mostrar un camino hacia la reducción de sus pérdidas o al menos estabilizar su estructura de costos, aunque la rentabilidad podría seguir siendo un objetivo a años vista.
Hasta que estas condiciones se materialicen, Rigetti Computing sigue siendo una apuesta especulativa en lugar de una oportunidad de inversión convincente. Sin duda, el sector de la computación cuántica tiene un potencial transformador, y Rigetti posee capacidades tecnológicas genuinas. Sin embargo, la capacidad y la viabilidad comercial no son sinónimos. La brecha sustancial entre la promesa técnica de la compañía y su desempeño financiero significa que los inversores deberían esperar evidencia más clara de una aceleración sostenible de ingresos antes de comprometer capital en esta acción de computación cuántica.
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Acciones de Rigetti Computing: Cuando el potencial cuántico se encuentra con la realidad de los ingresos
Rigetti Computing (NASDAQ: RGTI) presenta un desafío de inversión paradójico. La compañía se encuentra a la vanguardia de la innovación en computación cuántica, habiendo construido y operado sistemas cuánticos desde 2017 y desplegado comercialmente sistemas de computación cuántica en las instalaciones con entre 24 y 84 qubits desde 2021. Sin embargo, tras este impresionante pedigree tecnológico se esconde un panorama financiero preocupante que plantea serias dudas sobre el momento adecuado para invertir.
El pionero en computación cuántica con un problema de ingresos
Como una operación legítima en el espacio de la computación cuántica, Rigetti ha logrado algo que muchas startups tecnológicas no pueden: ingresos genuinos provenientes de ventas reales de productos. Sin embargo, la escala de esos ingresos cuenta una historia incómoda. La compañía registró 10,8 millones de dólares en ingresos anuales durante 2024, pero según el informe más reciente, los ingresos de 2025 apenas alcanzan 5,2 millones de dólares en lo que va del año.
La realidad matemática se vuelve aún más desafiante al examinar la cartera de ventas anunciada por la compañía. A finales de 2025, Rigetti anunció dos ventas importantes: dos sistemas cuánticos Novera de 9 qubits vendidos a una empresa de tecnología de Asia y una startup de física aplicada e inteligencia artificial con sede en California. Se espera que estas dos transacciones generen 5,7 millones de dólares en ingresos, lo que efectivamente duplicaría las reservas de 2025 de la compañía. Hay un aspecto crítico: Rigetti no espera reconocer estos ingresos hasta la primera mitad de 2026, y la compañía no ha anunciado ninguna venta adicional desde ese anuncio en octubre.
Esta línea de tiempo de ingresos genera un escenario de implicaciones preocupantes: a menos que Rigetti cierre ventas importantes adicionales en el corto plazo, 2025 podría terminar muy por debajo de los niveles de 2024. Dado el actual ritmo de ventas y el silencio de la compañía respecto a nuevas oportunidades, 2026 podría enfrentar obstáculos similares a pesar del reconocimiento anticipado de los dos contratos previamente anunciados.
Los números de 2025 cuentan una historia de precaución
La deterioración financiera va más allá de la estancación de los ingresos. Aunque las ventas se han reducido significativamente desde su pico en 2022, las pérdidas de Rigetti se han ampliado de manera dramática: las pérdidas anuales se han quintuplicado y superan los 350 millones de dólares. Esta brecha cada vez mayor entre pérdidas crecientes y ingresos en caída sugiere desafíos operativos que van más allá de los problemas típicos de escalamiento de startups.
Los analistas de Wall Street encuestados por S&P Global Market Intelligence no ven un camino claro hacia la rentabilidad en el corto plazo. Sus pronósticos de consenso se extienden solo hasta 2030 y, aun así, la rentabilidad sigue siendo incierta en el mejor de los casos. Para los inversores acostumbrados a trayectorias de crecimiento, esto representa una dura realidad: la tecnología de computación cuántica de Rigetti puede ser de vanguardia, pero su modelo de negocio aún no ha demostrado su viabilidad en un plazo significativo.
Confianza institucional vs. escepticismo de los analistas
Lo que complica esta narrativa bajista es la aparente convicción de los principales inversores institucionales. American Assets Investment Management, The Vanguard Group y BlackRock han tomado posiciones en Rigetti, y estas tres instituciones en conjunto poseen cerca del 20% de las acciones en circulación. Su presencia sugiere confianza en el potencial a largo plazo de la computación cuántica de la compañía, una creencia basada en su capacidad demostrada para un crecimiento rápido.
La evidencia de esta capacidad de crecimiento es real pero antigua. Entre 2020 y 2022, Rigetti casi cuadruplicó sus ingresos anuales, demostrando que la adopción de la computación cuántica puede acelerarse rápidamente cuando las condiciones son favorables. Ese pico en 2022 marcó el punto máximo de la trayectoria financiera de la compañía. La posterior caída sugiere que las condiciones que permitieron ese crecimiento se han deteriorado, al menos por el momento.
Qué debe cambiar para una recuperación
La pregunta que enfrentan los inversores es si Rigetti puede recrear el impulso de crecimiento que caracterizó su rendimiento hace solo unos años. Varios factores tendrían que alinearse para una recuperación significativa:
Primero, la compañía debe demostrar su capacidad para cerrar ventas importantes adicionales más allá de los dos contratos anunciados. Conseguir otro acuerdo importante a principios de 2026 sería una señal de verdadero impulso en lugar de transacciones aisladas.
Segundo, Rigetti necesita mostrar que los 5,7 millones de dólares en ingresos esperados para 2026 provenientes de ventas previamente anunciadas son solo la base para un crecimiento más amplio, no el límite de su capacidad de ventas. Serían necesarias reservas adicionales a lo largo de 2026 para restaurar la credibilidad en la tesis de crecimiento de la compañía.
Tercero, la compañía debería comenzar a mostrar un camino hacia la reducción de sus pérdidas o al menos estabilizar su estructura de costos, aunque la rentabilidad podría seguir siendo un objetivo a años vista.
Hasta que estas condiciones se materialicen, Rigetti Computing sigue siendo una apuesta especulativa en lugar de una oportunidad de inversión convincente. Sin duda, el sector de la computación cuántica tiene un potencial transformador, y Rigetti posee capacidades tecnológicas genuinas. Sin embargo, la capacidad y la viabilidad comercial no son sinónimos. La brecha sustancial entre la promesa técnica de la compañía y su desempeño financiero significa que los inversores deberían esperar evidencia más clara de una aceleración sostenible de ingresos antes de comprometer capital en esta acción de computación cuántica.