
Una moneda anclada es una moneda o token cuyo valor está vinculado a un activo objetivo específico.
El activo objetivo suele ser una moneda fiduciaria, como el dólar estadounidense, aunque también puede ser una cesta de activos. En las finanzas tradicionales, el dólar de Hong Kong ha mantenido durante años un tipo de cambio fijo dentro de una banda estrecha respecto al dólar estadounidense. En el entorno cripto, las stablecoins buscan mantener su precio cerca de 1 $. Si el anclaje falla, se produce una “desvinculación” (depegging), es decir, el precio se aleja del valor objetivo.
Las monedas ancladas funcionan como “unidad de cuenta” y “refugio seguro” en el ecosistema cripto.
La mayoría de los pares de trading emplean stablecoins ancladas al USD como referencia de precios (por ejemplo, BTC/USDT), facilitando el cálculo de beneficios y la gestión de fondos. En periodos de alta volatilidad, las monedas ancladas permiten protegerse temporalmente y liquidar operaciones, mejorando la utilidad de las criptomonedas para trading y pagos.
No obstante, las monedas ancladas conllevan riesgos. El anclaje depende de reservas, garantías o algoritmos; si las reservas se agotan o los diseños algorítmicos fallan, los precios pueden desvincularse. Comprender sus mecanismos y riesgos resulta esencial para quienes se inician en Web3.
Existen tres mecanismos principales para mantener el anclaje.
1. Respaldadas por reservas:
El emisor mantiene activos de bajo riesgo, como efectivo o bonos del Estado, como reservas. Cuando los usuarios depositan USD, el emisor “emite” la cantidad equivalente de tokens; al canjear tokens, el emisor devuelve USD y “quema” los tokens. USDT y USDC suelen emplear este modelo, con reservas que actúan como activos subyacentes que sostienen el anclaje.
2. Colateralización on-chain:
Por ejemplo, en DAI, los usuarios depositan criptoactivos (como ETH) en un contrato inteligente y emiten stablecoins en función de un ratio de colateralización (normalmente superior al 100 %, habitualmente en torno al 150 %). Si el valor del colateral cae por debajo de los umbrales de seguridad, el sistema activa una “liquidación” y vende el colateral para mantener la solvencia del stablecoin.
3. Anclajes algorítmicos:
Las stablecoins algorítmicas utilizan ajustes de oferta y demanda, estructuras multitoken o mecanismos de incentivos para mantener su precio. Históricamente, han demostrado ser más frágiles. En 2022, UST colapsó debido a fallos en su mecanismo combinados con shocks de mercado, lo que evidenció que depender solo de algoritmos puede ser arriesgado en situaciones extremas.
En las finanzas tradicionales, el dólar de Hong Kong utiliza un sistema de “currency board”: cuando el tipo de cambio se acerca a los límites de 7,75–7,85 HKD por USD, las autoridades compran o venden USD y HKD para mantenerlo dentro del rango, otra forma de mantener el anclaje.
Su uso más directo es como herramientas clave para trading, liquidación y gestión de patrimonio.
En la plataforma de trading spot de Gate, USDT y USDC son monedas ancladas habituales para fijar precios y liquidaciones; pares como BTC/USDT y ETH/USDT mantienen volúmenes elevados de negociación. Para el usuario promedio, tener USDT permite valorar la cartera en “dólares” y reducir la preocupación por la volatilidad de precios.
En los contratos perpetuos de Gate, muchos productos emplean USDT como margen y para liquidación de beneficios/pérdidas, lo que permite medir el riesgo de forma unificada y asignar fondos de manera eficiente. Mantener el margen en monedas ancladas evita que la volatilidad no vinculada al USD incremente los riesgos de las posiciones.
En productos de ahorro y rendimiento de Gate, los usuarios suscriben con USDT o USDC para obtener intereses o recompensas promocionales. Dado que las monedas ancladas suelen tener menor volatilidad, los rendimientos son más fáciles de evaluar, aunque siempre deben considerarse los riesgos de plataforma y contraparte.
En escenarios de préstamos y pagos DeFi, las monedas ancladas se usan habitualmente como colateral y medio de pago. Por ejemplo, puedes depositar USDC en Aave o Compound para generar intereses, o emplear stablecoins para liquidaciones internacionales rápidas, reduciendo tiempos y comisiones bancarias.
El objetivo es mantener la exposición a la “desvinculación” y al riesgo de contraparte dentro de límites controlables.
Supervisa el crecimiento de la capitalización de mercado, los cambios en la cuota de mercado y la evolución normativa.
Según datos públicos de 2024, la capitalización total del mercado de stablecoins sigue en aumento: USDT superó los 100 000 millones de dólares y sigue creciendo; USDC se recuperó y se mantiene en varias decenas de miles de millones; DAI permanece en ese rango. En marzo de 2023, USDC cayó brevemente hasta unos 0,88 $ debido a un incidente en un banco custodio, lo que pone de manifiesto que “reservas y contrapartes” siguen siendo factores críticos de riesgo. En el ámbito fiat, el HKD mantiene su tipo de cambio vinculado entre 7,75 y 7,85 por USD.
En materia de cumplimiento: la regulación MiCA de stablecoins en la UE entra en vigor a mediados de 2024, incrementando los requisitos de reservas y transparencia para los emisores. Sigue la evolución legislativa en distintas jurisdicciones y los informes trimestrales de reservas de los principales emisores.
On-chain: las stablecoins siguen dominando la actividad de transferencias y liquidaciones en las redes Ethereum y TRON. Observa los cambios en la cuota de mercado de USDT/USDC, los flujos cross-chain y la actividad de reembolsos de los últimos meses para evaluar tendencias reales de uso de monedas ancladas.
Nota de datos: todos los eventos y cifras se refieren a información pública del año 2024 o anterior; para datos actualizados, consulta los informes más recientes de emisores o fuentes independientes.
Los términos no son equivalentes: las stablecoins son una subcategoría de las monedas ancladas.
Las monedas ancladas abarcan un espectro más amplio: incluyen ejemplos fiat (como el anclaje del HKD al USD) y tokens cripto diseñados para mantener un precio objetivo. Las stablecoins se refieren específicamente a tokens basados en blockchain (como USDT, USDC, DAI), normalmente anclados a monedas fiat como el dólar estadounidense.
En trading o gestión patrimonial, el llamado “riesgo stablecoin” es en realidad el “riesgo cripto” dentro de las monedas ancladas. Los riesgos deben evaluarse considerando los mecanismos de emisión, la calidad de las reservas y la seguridad de los contratos inteligentes.
La pérdida de anclaje implica que el valor de la moneda anclada se desvía considerablemente de su activo objetivo y pierde estabilidad. Esto puede reducir el valor de los activos de los tenedores, minar la confianza del mercado e incluso provocar riesgos sistémicos. La desvinculación de UST respecto al USD es un caso destacado en el que los inversores sufrieron grandes pérdidas.
Analiza tres aspectos clave:
Las monedas ancladas se emplean principalmente para cobertura de riesgos y trading eficiente. Si prevés una caída en el precio de un token, puedes convertirlo en una stablecoin anclada al USD para evitar pérdidas; los traders frecuentes usan stablecoins para minimizar el deslizamiento de precios; las transferencias entre plataformas con stablecoins reducen comisiones en comparación con canales bancarios tradicionales. Funcionan como puente entre dinero fiat y criptoactivos.
Sí, existen diferencias notables. Tanto USDT como USDC están ancladas al USD, pero las emiten entidades diferentes (Tether para USDT, Circle para USDC) y presentan modelos de reservas y estándares de transparencia distintos. Algunos proyectos se anclan al euro, RMB u otros activos; elige según tus necesidades de trading y tu perfil de riesgo.
Pueden producirse pequeñas pérdidas con el tiempo. Aunque su precio es relativamente estable, debes pagar comisiones de transacción en blockchain y no obtienes intereses por mantenerlas a largo plazo. Frente a tokens volátiles, son útiles para aparcar fondos a corto plazo; pero para preservar valor a largo plazo conviene considerar el riesgo de inflación y diversificar en productos de gestión patrimonial cuando corresponda.


